
Una oficial de la Policía, identificada como Estefanía Luján Espínola, y su hija menor de edad, de iniciales L.J., fueron halladas sin vida en un departamento situado en la calle Mariano Acosta al 600, en la zona céntrica de Avellaneda. El hallazgo se produjo tras una intervención del personal policial motivada por una alerta al sistema de emergencias 911 ante la falta de respuesta de la mujer a los llamados de sus allegados. La principal línea de investigación que instruye la fiscalía interviniente apunta a un presunto homicidio seguido de suicidio, cometido presumiblemente con el arma reglamentaria de la funcionaria.
Intervención policial y hallazgo
De acuerdo con fuentes policiales, el procedimiento se inició a partir de una comunicación al servicio 911 que advertía sobre la interrupción del contacto con Espínola. Al arribar al inmueble de la calle Mariano Acosta, los efectivos ingresaron a la vivienda y constataron la presencia de los dos cuerpos sin signos vitales. La mujer se desempeñaba como oficial de la fuerza de seguridad y residía en dicha unidad habitacional al momento del suceso.
Tras el arribo de los peritos de la Policía Científica, se procedió al resguardo del lugar para la recolección de rastros. En el lugar fue secuestrada el arma reglamentaria de la oficial, la cual habría sido el instrumento utilizado para efectuar los disparos que provocaron ambos decesos. Las autoridades judiciales han dispuesto la realización de las autopsias de rigor para determinar de forma fehaciente la mecánica de las muertes y el horario estimado de los fallecimientos.
Líneas de investigación y medidas judiciales
La fiscalía a cargo de la causa trabaja en la reconstrucción de la secuencia fáctica dentro del departamento. Si bien la hipótesis del filicidio seguido de suicidio es la más sólida según los elementos preliminares hallados en la escena, los investigadores mantienen el expediente bajo reserva mientras se aguardan los resultados de las pericias balísticas y los informes forenses.
Hasta el momento, los instructores judiciales han tomado declaraciones testimoniales al entorno cercano de la oficial con el objetivo de establecer el contexto previo al desenlace. No se han difundido públicamente detalles sobre la existencia de cartas, mensajes o antecedentes que permitan esclarecer la motivación detrás de la determinación atribuida a Espínola. La Justicia busca determinar si existían situaciones de vulnerabilidad o conflictos previos que no hubieran sido detectados por los mecanismos de control de la fuerza.
Exequias en Lomas de Zamora
Aunque el hecho ocurrió en jurisdicción de Avellaneda, el círculo íntimo de las fallecidas dispuso que los restos fueran despedidos en la localidad de Lomas de Zamora, ciudad donde la oficial había residido durante gran parte de su vida junto a su familia. El velatorio se llevó a cabo en una cochería ubicada en la calle Portela al 400, en el centro de dicho partido bonaerense.
El episodio ha generado una profunda conmoción en el ámbito de la fuerza policial y entre los allegados a la familia, dado el perfil de la oficial y las características del suceso que involucra a una menor de edad. La causa penal continúa su trámite administrativo y judicial bajo las carátulas preventivas correspondientes, a la espera de incorporar el material probatorio final que permita dar por cerrada la investigación.
