
Con un fuerte respaldo político de la coalición gobernante y la presencia de las máximas autoridades provinciales y locales, quedó formalmente presentada este miércoles en Rosario la Fundación Miguel Lifschitz. El espacio, impulsado por el concejal Federico Lifschitz, funcionará como un centro de estudio y planificación estratégica para elaborar políticas públicas. Durante el acto, el gobernador Maximiliano Pullaro recordó con elogios al exmandatario santafesino y afirmó: «Queríamos que Miguel vuelva a la gobernación para que sea presidente de la Nación».
Un nuevo espacio técnico y político en Rosario
La presentación oficial de la Fundación Miguel Lifschitz se llevó a cabo este miércoles por la tarde en el Salón Vista Río, ubicado en la costanera central de Rosario. El encuentro reunió a dirigentes de las distintas fuerzas que integran la coalición gobernante Unidos para Cambiar Santa Fe, además de legisladores, autoridades del Poder Judicial, empresarios y profesionales vinculados al exgobernador, quien falleció en mayo de 2021 a causa del Covid-19.
El evento contó en las primeras filas con el gobernador Maximiliano Pullaro; el intendente de Rosario, Pablo Javkin; la diputada nacional y exvicegobernadora Gisela Scaglia; la presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck; y el senador por el Departamento Rosario, Ciro Seisas, junto a integrantes del Gabinete provincial e invitados especiales.
También asistieron el ministro de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Jorge Baclini; exfuncionarios de las gestiones socialistas como Miguel Ángel Cappiello y Manuel Sciutto; referentes de la Cámara Argentina de la Construcción; deportistas y profesionales que colaboraron estrechamente con Lifschitz durante su trayectoria política.
El recuerdo de Pullaro y el legado a nivel nacional
Durante la apertura, el gobernador Maximiliano Pullaro rememoró el paso de Lifschitz al frente de la Gobernación entre 2015 y 2019 —período en el cual el actual mandatario se desempeñó como ministro de Seguridad— y destacó la proyección nacional que tenía su figura.
«Sentíamos que con la figura de Miguel podíamos volver. Queríamos que vuelva a la gobernación para que sea presidente de la República Argentina. Lo veíamos como un dirigente que trascendía las fronteras de la provincia de Santa Fe», expresó Pullaro ante los presentes.
En un plano más personal, el titular de la Casa Gris valoró el respaldo que recibió del exmandatario en momentos críticos de su gestión en materia de seguridad y resaltó su conducta ética durante la pandemia. «Su partida fue triste e injusta porque muchas personas en su lugar hubiesen buscado el atajo para encontrar la vacuna. Sin embargo, él no quiso saltar la fila. Incluso en ese momento sostuvo sus valores y esa maldita honestidad le costó la vida», manifestó.
Proyectar ideas para evitar la nostalgia
A su turno, el concejal rosarino Federico Lifschitz aclaró que la fundación no buscará ser un espacio meramente conmemorativo, sino una plataforma de acción e investigación orientada a dar respuestas a las demandas actuales de Rosario y su área metropolitana.
«A Miguel le hubiese gustado que lo honremos dándole continuidad a forma de pensar, de hacer y de ser. Un espacio plural que convoque a todos a formar los mejores cuadros técnicos para los desafíos que vienen», afirmó el edil. Asimismo, destacó la disciplina de trabajo de su padre, su apertura para articular con diversos sectores sociales y su rigor constante en la ejecución de obras públicas.
Por su parte, el intendente Pablo Javkin aportó anécdotas sobre su vínculo político y personal con el exgobernador y subrayó la exigencia que este imponía en la gestión diaria. «Reunirse con Miguel era medio un examen. No era una reunión para relajarse. No procrastinaba nada. En el ámbito del trabajo era extremadamente preciso, ordenado y exigente, con un rigor moral muy marcado y un conocimiento profundo de la ciudad», indicó.
Javkin también consideró que la creación de la fundación, que ya nuclea a más de 100 profesionales, investigadores y emprendedores para funcionar como un laboratorio de políticas públicas en desarrollo urbano y descentralización, representa una oportunidad fundamental para sistematizar el legado del exmandatario y potenciar el rol institucional del joven concejal en la escena local.
