
El escándalo judicial que sacude al mundo de la música sumó un capítulo inesperado y explosivo: Adela González, la abogada que patrocinaba a la mujer que denunció a Joaquín Levinton por presunto abuso sexual, pegó el portazo en medio de un tremendo revuelo mediático, dejó a su clienta a pie de causa y argumentó diferencias irreconciliables que prometen seguir dando qué hablar en los pasillos de tribunales y en los programas de espectáculos.
«A mí el circo no me va»: el portazo de la letrada
La bomba estalló este jueves cuando el estudio jurídico de Adela González comunicó a través de sus redes sociales que la abogada abandonaba la defensa del líder de Turf. Lejos de esquivarle al bulto, la profesional amplió los motivos en diálogo con Yanina Latorre y dejó en claro que la exposición pública de la denunciante fue la gota que rebalsó el vaso. Con los tapones de punta, González disparó que no le interesa el circo mediático y que prefiere dar un paso al costado antes que ser parte de un show en un tema tan delicado.
Las reglas claras que nadie respetó
El conflicto venía cociéndose a fuego lento. Según reconstruyó la abogada, la ruptura se precipitó cuando su entonces representada decidió salir a hablar en la televisión y permitió que otros profesionales se metieran a opinar públicamente sobre el expediente. La estrategia de González era blindar a la víctima y mantener el perfil bajo, algo que la denunciante ignoró por completo. Ante la negativa de seguir sus consejos legales, la abogada prefirió hacer las valijas y apelar al secreto profesional para no ventilar más trapitos al sol, no sin antes agradecer la confianza y reafirmar su postura de priorizar la salud mental de las víctimas por sobre las cámaras de televisión.
El contraataque y el misterio del nuevo abogado
Del otro lado del ring, la supuesta víctima no tardó en reaccionar al terremoto judicial. Tras enterarse de la renuncia de su histórica representante, emitió un comunicado en sus propias redes sociales para llevar tranquilidad a su entorno y anunciar que no piensa dar marcha atrás. Con un tono hermético, aseguró que ya consiguió nuevo patrocinio letrado, aunque prefirió mantener bajo siete llaves el nombre de su flamante defensor. La consigna, al menos por ahora, es el silencio absoluto hasta que todas las pruebas pesadas sean presentadas formalmente ante la Justicia.
El frente de tormenta para el líder de Turf
Mientras tanto, Joaquín Levinton sigue metido en el ojo de la tormenta. Recordemos que el carismático músico de Turf fue duramente denunciado por presunto abuso sexual con acceso carnal y amenazas, además de acusaciones cruzadas sobre supuestos episodios de violencia física y psicológica que habrían tenido lugar durante el tiempo que compartieron como pareja. Por su parte, el artista salió a negar todo tajantemente desde el minuto uno, asegurando que es víctima de un hostigamiento sistemático desde hace años y que su equipo legal guarda pruebas y registros de contactos posteriores que tirarían abajo el relato de la denunciante. Con un nuevo abogado en la vereda de enfrente y pruebas a punto de caramelo, la causa promete encenderse aún más en las próximas semanas.
