
El gobierno provincial y la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe coordinarán una mesa de trabajo para planificar la cobertura de vacantes en el Poder Judicial, priorizando los cargos más urgentes según el flujo de actividad en cada jurisdicción. Este acuerdo, gestado durante una cena de fin de año, ya impulsó las primeras conversaciones para la conformación de este espacio clave.
La necesidad de cubrir las numerosas vacantes en el Poder Judicial de Santa Fe se volvió crítica a mediados del año pasado, cuando los cargos descubiertos alcanzaron el centenar, sumándose a más de 30 puestos de fiscales y cerca de 20 de defensores. Esta situación fue reiteradamente planteada por sectores profesionales, gremiales y por la propia Corte, y si bien se morigeró con la aprobación de 88 pliegos a fines de septiembre, la cuestión evidenció tensiones históricas entre el Poder Ejecutivo y el Alto Tribunal.
Tensión y cruce de información
El 8 de septiembre de 2024, en una inusual reunión dominical en Casa de Gobierno, el gobernador Maximiliano Pullaro recibió a los ministros de la Corte, quienes además de las vacantes, reclamaban por cuestiones presupuestarias y demoras en la firma de expedientes. En aquel contexto, el ministro de Gobierno, Fabián Bastia, refirió que el Ministerio de Justicia y Seguridad había solicitado información detallada sobre el funcionamiento de la Justicia fuero por fuero, que aún no había sido recibida.
Sin embargo, la respuesta formal de la Corte al inicio de la semana hábil indicaba que esas planillas, requeridas en enero, habían sido enviadas a principios de febrero. El gobierno, por su parte, argumentó que la información estaba incompleta. “Era para poder hacer una planificación sobre los cargos que vamos a nombrar, que no son cargos baratos. ¿Cuál fue la contestación del Poder Judicial? Mandarnos todos los cargos que estaban vacantes. Entendimos que no era lo correcto”, sostuvo el gobernador Pullaro días después, señalando las dificultades para construir esa información. Desde la Corte, insistieron en que, en su respuesta inicial, se habían puesto a disposición para cualquier aclaración o ampliación que se requiriera, algo que no había sucedido hasta ese momento.
Un nuevo clima de diálogo y la cena de fin de año
La relación entre ambos poderes experimentó un giro tras aquella tensa reunión, y especialmente con el proceso de renovación del Alto Tribunal ya en marcha y la inminente jubilación de los ministros Rafael Gutiérrez, Eduardo Spuler y Roberto Falistocco, a quienes el mandatario agradeció explícita y personalmente. Una cena de fin de año, marcada por la camaradería, selló el compromiso para una labor coordinada en los próximos meses.
El gobernador Maximiliano Pullaro confirmó esta nueva etapa el martes en Santa Fe: “Nosotros hoy tenemos un muy buen diálogo con la Corte Suprema. El 20 de diciembre del año pasado tuvimos una cena y quedamos con los ministros en que nos íbamos a poner a trabajar juntos para terminar de cubrir todos los cargos que necesita la Justicia”, afirmó. Subrayó que esta tarea se basará en una planificación que considerará “la cantidad de causas que tiene cada uno de los juzgados de distrito”.
La mesa de trabajo para una justicia eficiente
La meta es ambiciosa: “La idea y lo que charlamos con la Corte es que juntos podamos planificar y llevar adelante la cobertura de las vacantes en el primer semestre del año 2026, para que la Justicia tenga la estructura que tiene que tener”, detalló el gobernador. Para ello, se acordó la conformación de una mesa de trabajo que, con base en datos y parámetros estadísticos, determinará la carga de trabajo de cada instancia judicial y, en función de ello, reordenará y cubrirá los cargos, buscando un “modelo eficiente de administración de la Justicia”.
El secretario de Justicia, Santiago Mascheroni, quien participó de la cena de diciembre, ya inició los primeros contactos para la habilitación e integración de este ámbito de coordinación.
Otros desafíos en la agenda conjunta
Además de las vacantes, la agenda de aquel encuentro incluyó otras cuestiones pendientes, como el funcionamiento del Consejo Asesor de la Magistratura, el nuevo órgano constitucional para la designación de jueces, fiscales y defensores. Aunque aún falta su reglamentación por ley, predomina la idea de que debe ser un dispositivo austero y ágil, distinto al modelo nacional.
Otro tema relevante es la marcada falta de jueces en los fueros laboral y de familia, situación que sobrecarga a los magistrados existentes y alarga los tiempos de los procesos judiciales. Desde la Casa Gris, si bien reconocen “situaciones puntuales” en el interior provincial, admiten que el mayor foco de conflicto se concentra en los juzgados de Rosario y la ciudad de Santa Fe.
En su momento, el entonces presidente de la Corte, Roberto Falistocco, había advertido a El Litoral que las vacantes habían llegado a un “nivel de atraso alarmante por la acumulación de expedientes, y obligaba a que, en algunos fueros, los jueces tuviesen que dictar 170 fallos por año; una sentencia cada día y medio”. Y concluyó: “Eso afecta al servicio de Justicia, lo que es decir al ciudadano. Porque habrá digitalización, inteligencia artificial y acceso sin pasar por el papel, pero para resolver es necesaria la presencia de los jueces”.
