
Parecía que nunca iba a pasar, pero pasó: Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez dieron el gran portazo, se metieron en el Registro Civil y sellaron diez años de amor a puro misterio, con una boda ultra secreta en Portugal que ya está haciendo temblar a todo el clan familiar.
¿Amor eterno o contrato blindado?
El misterio llegó a su fin el pasado martes 11 de agosto, cuando el crack portugués y la influencer hispano-argentina se jugaron al «sí, quiero» en una ceremonia hiper íntima en una residencia de lujo en Cascais. Lejos de las superproducciones que todos esperaban, la pareja reunió a sus cinco hijos y firmó la libreta bajo estrictas medidas de seguridad, logrando burlar a la prensa internacional hasta que la propia agencia del futbolista tuvo que salir a blanquear la primicia.
Pero ojo, que el romanticismo no quita lo lo sabido: el documento oficial que destapó el medio portugués 24Horas confirmó que el enlace se hizo bajo el régimen de «separación de bienes». A cuidar la billetera, las marcas y los imperios inmobiliarios, porque cada cual atiende su juego y lo que es de CR7, es de CR7. La jueza Maria Manuel Ferreira de Campos Folhadela de Oliveira viajó especialmente desde Oporto para casarlos a las 13:30, en una cumbre donde los testigos elegidos fueron de máxima confianza: Miguel Paixão, amigo histórico del delantero, e Ivana Rodríguez, la inseparable hermana de Georgina, junto a José Rodríguez Sangil y Mónica González Martínez.
El clan, pintado: ¿Quiénes se quedaron afuera de la foto?
Acá es donde la cosa se pone picante de verdad, porque el verdadero culebrón no estuvo adentro de la ceremonia, sino afuera. ¿Quiénes brillaron por su ausencia? ¡Toda la familia de Cristiano! Ni su madre, Dolores Aveiro, ni sus hermanos Katia, Elma y Hugo pisaron la boda. El faltazo desató un escándalo de proporciones bíblicas en la televisión portuguesa, donde los panelistas no paraban de hablar del feroz enojo del clan por haber sido totalmente ignorados.
El avispero se movió tanto que al propio Cristiano no le quedó otra que salir a responder en sus redes sociales para frenar el raid mediático y desmentir las versiones de pelea familiar. Aunque claro, en los pasillos de la farándula europea aseguran que el faltazo de doña Dolores marca un antes y un después en la dinastía Ronaldo-Rodríguez.
De la romántica boda a romper las redes en Arabia
Y como a Cristiano el tiempo libre no le dura nada, la luna de miel tuvo que esperar. Apenas unas horas después de firmar los papeles en su tierra natal, el atacante hizo las valijas y voló directo a Arabia Saudita para sumarse a la pretemporada del Al Nassr.
Con un renovado y llamativo look rubio platinado, el crack de 41 años fue recibido a puro aplauso y sonrisa por el DT Ange Postecoglou y sus compañeros. Lejos de colgar los botines tras dar el gran paso romántico, el monstruo del gol ya tiene la mira puesta en la Liga Profesional Saudí, obsesionado con seguir agigantando su leyenda y estirar su impresionante récord de 976 goles oficiales, cada vez más cerca de la ansiada y mítica cifra de los 1.000 tantos. ¡A este hombre no lo frena ni el casamiento!
