martes, abril 28

Estiman ventas por US$ 50.500 millones del sector agropecuario hacia 2036

La eliminación de los derechos de exportación (DEX) en el sector agropecuario argentino generaría un ingreso adicional de 6.400 millones de dólares anuales en divisas para el país y aumentaría la recaudación fiscal del Estado a partir del cuarto año. Así lo revelan proyecciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, que destacan un significativo impulso a la actividad económica y productiva, especialmente en la provincia de Santa Fe, polo agroindustrial clave.

Las retenciones: entre la definición «nefasta» y la recaudación fiscal

Aunque en campaña Javier Milei definía a las retenciones como «nefastas» y «expropiatorias», su gobierno ha dispuesto modificaciones graduales. Por ejemplo, se establecieron bajas de alícuotas que se aplicarían a partir de julio de 2025: la soja pasaría del 33% al 24%; el maíz y el sorgo del 12% al 9,5%; la carne vacuna y aviar del 6,75% al 5%, y el girasol del 7,5% al 5,5%.

Mientras tanto, al elaborarse el presupuesto nacional a fines del año pasado, se calculó que las retenciones aportarían este año cerca de 9,97 billones de pesos (unos 6.800 millones de dólares) a las arcas nacionales, monto que no se coparticipa con las provincias. Este ingreso es el principal recurso del Estado después del IVA, el Impuesto a las Ganancias y el Impuesto al Cheque.

El protagonismo de Santa Fe y el reclamo de Maximiliano Pullaro

La principal fuente de dólares genuinos de Argentina, que ha sido históricamente sometida a una fuerte tensión por su distribución, es el sector agroexportador. En este contexto, la provincia de Santa Fe juega un papel crucial. En 2023, generó exportaciones por un valor de 16.190 millones de dólares, lo que representó el 19% de los envíos totales de Argentina. De ese total, casi el 75% corresponde a exportaciones agroindustriales (harinas, pellets, grasas, aceites, cereales, semillas) cuyos derechos son recaudados íntegramente por el gobierno central.

En esta «pulseada por los dólares», el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, viene reclamando la eliminación de las retenciones. Desde la lógica provincial, esta medida significaría más recursos en los bolsillos de los productores, incentivando inversiones en maquinaria, insumos y el derrame económico hacia el consumo regional y los inmuebles. Además, una mayor rentabilidad aumentaría la base de impuestos coparticipables, beneficiando a las provincias.

La Bolsa de Comercio de Rosario analiza el impacto de eliminar los DEX

Para evaluar el impacto de estas políticas, un equipo de especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) —integrado por Tomás Rodríguez Zurro, Franco Ramseyer, Emilce Terré y Julio Calzada— analizó el efecto económico de suprimir los derechos de exportación al sector agropecuario argentino hacia el año 2036. El estudio concluye que eliminar las retenciones impulsaría un salto significativo en la superficie sembrada y en el volumen total de producción, liderado principalmente por la soja.

Los autores destacan que la mayor rentabilidad y actividad comercial compensarían la pérdida inicial de ingresos fiscales. A través de otros impuestos nacionales y provinciales, el Estado alcanzaría un superávit recaudatorio neto a partir del cuarto año de implementada la reforma.

Expansión significativa de la superficie sembrada

Según las proyecciones del modelo AGMEMOD-BCR, la eliminación de los DEX tendría un impacto positivo y significativo en el área sembrada total de Argentina para 2036. En un escenario sin retenciones, el área sembrada alcanzaría los 43,4 millones de hectáreas en la campaña 2035/36, lo que representa unas 2,2 millones de hectáreas adicionales (un crecimiento del 5,4%) en comparación con el escenario base (41,1 millones de hectáreas) donde se mantendrían las alícuotas actuales.

El cultivo que experimentaría el mayor crecimiento, tanto absoluto como relativo, es la soja. Su área sembrada aumentaría un 13% respecto al escenario base, pasando de 19,56 a 22,07 millones de hectáreas.

En contraste, otros cultivos podrían ver una ligera reducción en su superficie sembrada debido a la reasignación de tierras hacia opciones más rentables. El trigo caería un 3% (de 6,29 a 6,08 millones de hectáreas) y el maíz tendría una leve disminución del 1% (de 10,38 a 10,30 millones de hectáreas). El girasol y la cebada, en cambio, se mantendrían prácticamente sin cambios para el año 2036. En síntesis, la medida impulsaría una expansión de la frontera agrícola liderada por la soja, compensando las pequeñas variaciones negativas en otros cereales y resultando en un aumento neto de la superficie productiva nacional.

Más exportaciones y un ingreso millonario de divisas

El estudio proyecta que la supresión de los DEX generaría un incremento sustancial tanto en el volumen de envíos al exterior como en el ingreso de divisas para el país hacia el año 2036. La medida permitiría alcanzar exportaciones por un valor de 50.500 millones de dólares anuales, lo que representaría un ingreso adicional de 6.400 millones de dólares cada año en comparación con el escenario actual (44.100 millones de dólares).

Este incremento se debería a que el complejo agroindustrial exportaría 14,1 millones de toneladas adicionales, lo que equivale a un crecimiento del 13% en el volumen total despachado. El complejo soja sería el principal motor de esta ganancia de divisas, aportando más de 5.200 millones de dólares por encima de lo proyectado en el escenario base. En términos de volumen, el poroto de soja mostraría el mayor salto porcentual con un aumento del 35%.

Otros cultivos también contribuirían: las exportaciones de trigo crecerían un 12% (pasando de 12,1 a 13,5 millones de toneladas); el maíz registraría un aumento del 6% (alcanzando las 42,9 millones de toneladas); los subproductos de soja, como la harina, crecerían un 15% (38,7 millones de toneladas) y el aceite de soja un 17% (7,8 millones de toneladas). Finalmente, el biodiésel también experimentaría un alza del 15% en sus volúmenes exportados.