
Un intenso operativo de búsqueda coordinado por la Prefectura Naval Argentina (PNA) se despliega por agua y aire en el Río de la Plata con el objetivo de localizar a dos pescadores que se encuentran desaparecidos tras internarse en el estuario a bordo de un kayak. La intervención de las fuerzas federales se activó de oficio y tras la denuncia radicada por los allegados de los hombres, quienes perdieron contacto con ellos una vez que se adentraron en el río con la embarcación liviana para realizar una jornada de pesca deportiva.
El despliegue de las fuerzas
A partir de la denuncia de paradero, el personal especializado de la Prefectura Naval Argentina inició un protocolo de rastrillaje que abarca distintos sectores del Río de la Plata, tanto en superficie como en las zonas costeras adyacentes. Según confirmaron fuentes oficiales de la fuerza, las tareas de búsqueda incluyen el empleo de guardacostas, botes semirrígidos y sobrevuelos con aeronaves de la institución, con el fin de detectar cualquier indicio o elemento perteneciente a los navegantes. Los rastrillajes se realizan de manera ininterrumpida y se coordinan desde los centros regionales de control de tráfico marítimo para optimizar la cobertura del área.
El radio de búsqueda se ha ido extendiendo con el correr de las horas, partiendo desde el último punto de avistamiento documentado. Los equipos de rescate operan bajo una lógica de cuadrantes, monitoreando tanto el canal principal como los sectores de bancos de arena y juncos. Hasta el momento, el resultado de las inspecciones oculares y técnicas ha sido negativo, sin que se hayan reportado hallazgos de restos de la embarcación o pertenencias de los sujetos buscados.
Factores climáticos y geográficos
La investigación y las tareas de campo enfrentan las complejidades propias del escenario fluvial. Los especialistas de la fuerza indicaron que el área de operaciones presenta condiciones meteorológicas cambiantes, caracterizadas por ráfagas de viento y variaciones en la marea que inciden directamente en la deriva. La amplitud del estuario y la intensidad de las corrientes superficiales representan un desafío logístico, ya que pueden desplazar objetos o embarcaciones sin propulsión a grandes distancias en breves lapsos de tiempo.
Debido a estas variables, el personal técnico realiza proyecciones basadas en modelos de corrientes y vientos para reorientar los patrullajes. La profundidad del río en ciertos sectores y la turbiedad del agua limitan la visibilidad subacuática, por lo que el esfuerzo principal se concentra actualmente en el reconocimiento de superficie y en las recorridas por tierra en los márgenes del río, ante la posibilidad de que los pescadores hayan logrado alcanzar la costa.
Líneas de investigación e hipótesis
La justicia y las autoridades policiales mantienen abiertas todas las hipótesis, aunque la principal línea de investigación apunta a un posible accidente derivado de las condiciones de navegabilidad o de un desperfecto en la estabilidad del kayak. Según los antecedentes recabados por los peritos, este tipo de embarcaciones presenta una vulnerabilidad crítica ante el oleaje repentino o la falta de equipamiento de seguridad adecuado, como chalecos salvavidas y dispositivos de comunicación estancos.
En el marco de las actuaciones judiciales, se están recolectando testimonios de otros pescadores y testigos que pudieran haber observado el ingreso de los hombres al agua o las maniobras previas a la pérdida de contacto. El objetivo es reconstruir con exactitud la ventana temporal de la desaparición y las condiciones técnicas del kayak al momento del despacho informal. Mientras tanto, el operativo de emergencia se mantiene activo con el relevo de las guardias de las fuerzas federales, a la espera de novedades que permitan esclarecer el paradero de los dos hombres.
