
Arrancar pisando fuerte en la pantalla grande no es para cualquiera, pero Wanda Nara se animó al gran salto con «¿Quieres ser mi hijo?», su flamante comedia romántica junto a Agustín Bernasconi, aunque la alegría duró poco en las boleterías: tras un arranque que ilusionaba a todos, el film se pinchó de manera inesperada, perdió localidades a pasos agigantados y hoy sufre una caída libre que la mandó directo al noveno puesto del ranking nacional.
El desembarco de Wanda Nara en el mundo del cine generó una revolución absoluta desde el minuto uno. La película, que llegó a las salas el jueves 22 de octubre de 2026 bajo la dirección de Hernán Guerschuny, prometía dar que hablar y así lo hizo durante sus primeras horas en cartelera, convocando a una marea de fanáticos ansiosos por ver a la mediática en su faceta actoral más romántica junto al galán Agustín Bernasconi.
Un debut con champagne que terminó en agua hirviendo
Los números iniciales hacían presumir un éxito rotundo para la taquilla argentina. Durante su primer fin de semana en los cines, la comedia metió en las salas a unas 14.000 almas y logró colarse, nada más ni nada menos, que en el codiciado top 5 de las producciones más vistas del país, cerrando una primera semana con 17.823 entradas vendidas impulsada por un sábado 24 de octubre imbatible donde cortó 4.808 tickets.
El cachetazo de la realidad y la espantada del público
Sin embargo, el hechizo duró lo que un suspiro en la farándula. Pese al fervor inicial de los fanáticos de Wanda Nara, la convocatoria se desplomó de manera drástica en las jornadas siguientes, marcando un lunes 26 de octubre fatídico donde apenas se registraron 1.026 espectadores en todo el país, una cifra que encendió todas las alarmas y dejó en evidencia que el boca a boca no jugaba a favor.
¿Qué dicen los números finales?
La cruda realidad de las planillas de Ultracine no perdona a ninguna estrella. Hasta el momento, el film acumula un total de 23.017 entradas vendidas, un número respetable para cualquier debut pero insuficiente para sostener el ritmo inicial, lo que relegó a la producción al noveno puesto del ranking nacional, cerrando así un desembarque cinematográfico tan comentado como accidentado que deja a Wanda analizando cuál será su próximo paso en el mundo del espectáculo.
