
El juicio oral y público por las estafas vinculadas a la agencia Maros Turismo ingresó en su etapa de declaraciones testimoniales ante el tribunal de la Sala 6 de los Tribunales de Santa Fe. Durante las primeras jornadas de debate, los damnificados expusieron ante los magistrados el perjuicio patrimonial y las circunstancias del colapso de la firma que operaba en calle 1° de Mayo al 6900. El proceso busca determinar la responsabilidad penal de Marcela Arévalo, Lucila García e Ivana Álvarez Flores, imputadas por una serie de maniobras defraudatorias que afectaron a más de un centenar de personas.
El debate oral y la acusación
El tribunal pluripersonal, integrado por los jueces Celeste Minniti, Pablo Spekuljak y Pablo Busaniche, preside el debate donde se analizan hechos ocurridos hace más de nueve años. Según la acusación sostenida por la fiscalía y las querellas, la titular de la firma y sus colaboradoras habrían ejecutado una «pantomima» de solvencia comercial. Se les atribuye haber ocultado deliberadamente la quiebra y el concurso preventivo de acreedores a los clientes, continuando con la venta de paquetes turísticos y la captación de fondos para viajes que, de acuerdo a la investigación judicial, nunca fueron gestionados ante los operadores mayoristas.
Las declaraciones testimoniales
En la sede judicial, los testigos ofrecieron detalles técnicos y cronológicos sobre la contratación de los servicios. Uno de los declarantes relató que, en vísperas de su jubilación, contrató un viaje a Cancún atraído por los precios competitivos de la agencia. Según su testimonio, pocos días antes de la fecha de partida, constató personalmente en la sede de la empresa que no existían pasajes emitidos a su nombre ni reservas hoteleras.
Otro de los testimonios clave fue aportado por un cliente que canceló la totalidad de un viaje a México el 30 de diciembre de 2016, apenas tres días antes de que el escándalo tomara estado público. El testigo detalló ante los jueces haber solicitado en reiteradas oportunidades los contratos y seguros legales correspondientes, los cuales nunca fueron entregados por las imputadas pese a haberse efectivizado el pago total de la prestación.
Irregularidades financieras y procesales
Durante las audiencias, una testigo de 72 años, cliente de larga data de la firma, denunció no solo la pérdida del capital invertido para un viaje a Las Vegas y Miami, sino también la detección de cargos indebidos en sus tarjetas de crédito. La mujer precisó que se facturaron servicios no solicitados y que, al requerir el reintegro de los fondos a la imputada Arévalo, solo recibió dilaciones administrativas sin obtener la devolución del dinero.
Asimismo, otro damnificado recordó los sucesos del 2 de enero de 2017 en la sede de la agencia. Según su declaración, a pesar de que ya existían reclamos de pasajeros varados en el exterior y disturbios en el local, la titular de la empresa le aseguró que su viaje a Punta Cana estaba garantizado. Posteriores verificaciones realizadas por el propio cliente ante las aerolíneas y cadenas hoteleras confirmaron la inexistencia de reservas.
Continuidad de la causa
La investigación judicial ha documentado una mecánica de captación de fondos que se mantuvo activa incluso cuando la situación financiera de Maros Turismo era irreversible. El Ministerio Público de la Acusación y los abogados querellantes sostienen que las imputadas actuaron con pleno conocimiento del daño patrimonial que estaban ocasionando.
El juicio por la denominada «Causa Maros» continuará durante las próximas semanas con la recepción de nuevos testimonios de víctimas y peritos contables. Se espera que el debate aporte claridad sobre la trazabilidad del dinero y la responsabilidad individual de cada una de las tres mujeres sentadas en el banquillo de los acusados por el delito de estafas reiteradas.
