
La Biblioteca Popular Osvaldo Bayer, ubicada en la Estación Guadalupe (Dorrego 7351) de la ciudad de Santa Fe, sufrió el robo de un aire acondicionado durante el fin de semana. Los miembros de la institución lamentan el hecho, ocurrido apenas un año después de haber adquirido el aparato con gran esfuerzo, y advierten que han sido víctimas de otros actos de vandalismo.
Robo y vandalismo en la Biblioteca Bayer
El aire acondicionado de 5 mil frigorías, instalado en el pórtico trasero de la biblioteca, que da hacia las vías del ferrocarril, fue sustraído entre la noche del viernes y la madrugada del sábado 20 de septiembre. Este incidente se suma a una serie de actos vandálicos que viene sufriendo la institución, dificultando el desarrollo de actividades culturales en el espacio verde que rodea el edificio. Desde la biblioteca reclaman a las autoridades mayor presencia policial, la instalación de luminarias y cámaras de seguridad para prevenir futuros robos.
Piden mayor apoyo a las autoridades
La Biblioteca Popular Osvaldo Bayer busca consolidarse como un espacio relevante para actividades comunitarias en el barrio Guadalupe. Representantes de la institución han mantenido reuniones con diferentes estamentos gubernamentales para plantear sus necesidades y buscar soluciones, pero las respuestas, según afirman, «tienen un alcance limitado». «Sostenemos este espacio con mucho amor porque creemos en las transformaciones que la tarea cultural puede producir en los barrios», expresaron, e invitaron a la comunidad a aportar ideas y sugerencias para mejorar la situación.
Un espacio cultural con historia
La biblioteca funciona en su actual ubicación desde hace algunos años, tras haber ocupado previamente dependencias de la Vecinal Central Guadalupe y un salón contiguo. Surgida tras la crisis de 2001 como un emergente de la asamblea barrial, la biblioteca lleva el nombre del reconocido historiador, escritor y periodista Osvaldo Bayer, quien la visitó y participó de un encuentro con la comunidad antes de su fallecimiento en 2018. Actualmente, el espacio cuenta con un salón que alberga una importante colección de libros y ofrece talleres y encuentros gratuitos para todo público.
Preocupación por la seguridad del entorno
Marita Izaguirre, quien fuera presidenta de la Bayer durante 20 años y continúa participando activamente, comentó que se reunieron con concejales de la ciudad para expresar su preocupación por la falta de iluminación y obras pendientes en el entorno del salón. Si bien han tenido contacto con el intendente Emilio Jatón y la secretaria de Cultura, quienes mostraron interés por la situación y garantizaron la continuidad de la biblioteca en el edificio actual (perteneciente a bienes del ferrocarril), la falta de seguridad persiste. Izaguirre mencionó un reciente incendio en la garita del ferrocarril ubicada detrás de la biblioteca, un espacio usurpado y a oscuras, al igual que la zona donde se encuentra la institución.
La cultura como herramienta de transformación social
El robo del aire acondicionado en la Biblioteca Popular Osvaldo Bayer reabre el debate sobre la importancia de la cultura y la educación como herramientas para combatir la violencia y la exclusión. Este ataque a un espacio comunitario que promueve el acceso al conocimiento y la lectura, refleja la necesidad de fortalecer estas áreas para construir una sociedad más justa e igualitaria. Figuras como Paulo Freire, Bernardo Kliksberg y Mempo Giardinelli, entre otros, han destacado el rol fundamental de la cultura en la construcción de una sociedad menos vulnerable a la marginalidad y la violencia. Osvaldo Bayer, en vida, defendió la importancia de las bibliotecas populares y el acceso universal a la lectura como formas de empoderamiento y construcción de una sociedad democrática.
Incertidumbre sobre la reposición del aire acondicionado
Ante la consulta sobre cómo repondrán el aire acondicionado robado, Marita Izaguirre manifestó que aún no lo saben y que esperan una respuesta del seguro. Sin embargo, insistió en la necesidad de una solución de fondo que incluya la instalación de iluminación pública en la zona y la concreción del proyecto de un polo cultural en el barrio Guadalupe, ya que los vecinos carecen de espacios culturales cercanos, más allá de la biblioteca y el Alero de Coronel Dorrego.
