
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se reanuda este martes ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de San Isidro, con una audiencia centrada en reconstruir la cadena de decisiones médicas y administrativas previas al deceso del exfutbolista. El cirujano Rodolfo Benvenutti comparecerá para exponer detalles técnicos sobre la intervención por el hematoma subdural realizada en noviembre de 2020 en la Clínica Olivos y el posterior esquema de internación domiciliaria implementado en una vivienda del barrio San Andrés, en la localidad de Tigre.
Cuestionamientos a la intervención y la falta de objetividad
La declaración de Benvenutti resulta clave para la fiscalía, dado que el profesional participó en la supervisión de la cirugía craneal realizada el 3 de noviembre de 2020. Durante la etapa de instrucción, el facultativo aportó elementos que comprometen la actuación del neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales imputados en la causa. Benvenutti sostuvo que la relación afectiva entre Luque y el paciente afectaba la objetividad profesional necesaria para una intervención de tal complejidad, motivo por el cual existían reservas sobre si el neurocirujano debía encabezar el equipo quirúrgico.
El testimonio técnico abordará también la resistencia inicial de Maradona a someterse a estudios complementarios, como tomografías de control, y la conveniencia de que la operación fuera ejecutada por especialistas con práctica habitual en neurocirugía. Estos elementos son analizados por la justicia para determinar si existió una mala praxis o una gestión negligente de los riesgos médicos asociados al cuadro clínico que presentaba el paciente en aquel entonces.
La logística administrativa de la internación domiciliaria
En la misma jornada, el tribunal escuchará a Germán Dornelli y Enrique Esteban Barrio, empleados del área administrativa de la prepaga Swiss Medical. Ambos testigos han sido vinculados a la causa a través de registros de correos electrónicos y comunicaciones internas relacionadas con la coordinación de las prestaciones de salud en la vivienda de Tigre. Su comparecencia busca esclarecer el proceso de autorización y contratación de los servicios de enfermería y asistencia médica que debían garantizar el cuidado del paciente tras recibir el alta hospitalaria.
Según las actuaciones judiciales previas, la función de estos administrativos consistía en gestionar los recursos y la logística operativa una vez que el área médica determinaba las necesidades del afiliado. Sus declaraciones permitirán a los magistrados y a las partes intervinientes reconstruir si los servicios solicitados por el equipo médico de cabecera coincidían con los efectivamente prestados y autorizados por la prestataria, un punto neurálgico para establecer responsabilidades por omisión o deficiencia en el cuidado.
El avance del debate judicial
La etapa actual del juicio se focaliza en determinar las circunstancias precisas de la externación de la Clínica Olivos y la organización del dispositivo sanitario en el barrio privado de Tigre, donde Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020. Tras la reciente declaración de la psiquiatra Agustina Cosachov, el tribunal busca profundizar en la red de comunicaciones entre los profesionales de la salud, las empresas de asistencia domiciliaria y la prepaga para determinar si se cumplieron los protocolos médicos de rigor para un paciente con antecedentes de adicciones y cardiopatías.
El debate oral continuará con el análisis de material probatorio documental, incluyendo peritajes técnicos y cruces de llamadas, que forman parte de la instrucción llevada adelante por la Fiscalía General de San Isidro. El objetivo final del proceso es deslindar las responsabilidades penales de los ocho profesionales de la salud imputados por el delito de homicidio simple con dolo eventual.
