
El gobernador Maximiliano Pullaro y miembros de su gabinete mantuvieron una cena privada a principios de semana con ministros de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, tanto aquellos recientemente designados como los que asumirán sus cargos en los próximos meses. En un contexto de ebullición por la renovación del máximo tribunal, el mandatario ratificó el espíritu «reformista» de su gestión y su «predisposición al diálogo». Del encuentro no participaron los magistrados cuyas renuncias se esperan para los próximos días, ni el ministro Daniel Erbetta.
La mesa de la «nueva Corte»
En una semana signada por rumores y crecientes tensiones en el Poder Judicial de Santa Fe, el gobernador Maximiliano Pullaro y parte de su gabinete se reunieron con referentes clave para la futura conformación de la Corte Suprema. A la mesa se sentaron Rubén Weder y Jorge Baclini, designados a principios del año pasado y quienes asumirán sus cargos entre marzo y abril de 2025, tras el retiro de Mario Netri y María Angélica Gastaldi, y para cubrir el séptimo lugar del tribunal creado por la reciente reforma a la ley judicial.
También fueron de la partida Aldo Alurralde, Diego Maciel y Jorgelina Genghini, cuyos pliegos fueron aprobados por la Legislatura en febrero último. Margarita Zabalza, también convocada, no asistió por razones personales. La elección de los comensales envía un mensaje implícito sobre los planes del gobierno provincial respecto al máximo tribunal: una renovación casi total.
Ausencias y el dilema de las vacantes
La composición de los presentes destacó, por contraste, las ausencias significativas. Precisamente, ni el actual presidente de la Corte Suprema, Rafael Gutiérrez, ni los ministros Eduardo Spuler y Roberto Falistocco estuvieron presentes, todos ellos con renuncias pendientes en el horizonte. Tampoco participó Daniel Erbetta, el único de la anterior conformación que continuará en funciones.
La situación de Alurralde, Maciel y Genghini presenta una particularidad jurídica. Sus designaciones se concretaron en febrero, pero las vacantes que ocuparán (en reemplazo de Spuler, Falistocco y Gutiérrez) aún no se han generado. Solo Spuler ha presentado expresamente su renuncia, que operará a partir del 1° de septiembre. Este «paradójico» escenario, de ministros designados para cargos no vacantes, mereció incluso el reproche público de Gutiérrez esta misma semana. El gobierno justifica estas designaciones anticipadas argumentando que los tres ministros a reemplazar exceden el límite de edad establecido por la nueva Constitución provincial.
El mensaje de Pullaro: reforma y diálogo
Durante la cena, que transcurrió en un clima ameno y de camaradería, el gobernador Maximiliano Pullaro aprovechó la ocasión para plantear ante los jueces presentes (designados y por asumir) su visión para el Poder Judicial de Santa Fe. El mandatario ratificó la impronta «reformista» de su gestión, mostrándose «dialoguista» y promotor de un «ida y vuelta» que asegure la concreción de dichas reformas. Además, consideró propicio el encuentro para que los ministros más recientes y los futuros integrantes de la Corte «se conociesen», exponiendo puntos de vista sobre el funcionamiento del máximo tribunal y sobre criterios de trabajo a implementar.
Semana de tensiones y declaraciones
La elección del momento para esta cena también generó lecturas, dado el contexto de la semana. Los días previos estuvieron plagados de versiones y encuentros, iniciándose con los ecos de una declaración de Rafael Gutiérrez, quien volvió a plantear que se iría de la Corte «cuando quisiera». Esta afirmación, según publicó El Litoral, generó inquietud en la Casa Gris, donde el Poder Ejecutivo asegura que el ministro se comprometió a presentar su renuncia, efectiva en noviembre, después del 30 de junio. Precisamente, el próximo martes, Gutiérrez volverá a coincidir con Pullaro en un acto que será emblemático para el magistrado: la inauguración del nuevo edificio de los Tribunales de Santa Fe.
En los días posteriores a su declaración, y a pesar de la tensión generada en el gobierno por sus palabras, Gutiérrez y Pullaro compartieron actividades en distintos escenarios, como el Salón Blanco a comienzos de semana, y la plaza Italia frente a la Legislatura el miércoles. Allí, consultado por la prensa, Gutiérrez relativizó la versión que circulaba sobre un eventual cese por decreto en caso de no renunciar voluntariamente. «Quédense tranquilos que yo ya decidí lo que voy a hacer», sentenció, y ante la consulta sobre un posible compromiso con el gobernador, afirmó: «Yo no tengo un compromiso con el gobernador; mi compromiso es con el Poder Judicial, como siempre».
