viernes, abril 17

Provincia y Nación confirman vinculación del ataque en San Cristóbal con subculturas digitales violentas globales

El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, informaron que el ataque perpetrado en la Escuela N° 40 Mariano Moreno de San Cristóbal, donde un adolescente de 15 años mató a un estudiante de 13 e hirió a otros, no se debió a bullying o un trastorno individual. En una conferencia conjunta, señalaron que el trágico hecho se enmarca en la influencia de comunidades virtuales violentas, como la «True Crime Community» (TCC), que operan a nivel internacional.

Maximiliano Pullaro y Alejandra Monteoliva brindaron este martes detalles sobre los avances en la investigación del ataque ocurrido en San Cristóbal, durante una conferencia realizada en la sede del Ministerio de Seguridad de la Nación. Ambos funcionarios coincidieron en que el episodio se inscribe en un fenómeno vinculado a subculturas digitales violentas de alcance internacional. Pullaro destacó el trabajo articulado entre las fuerzas provinciales y federales, el Ministerio Público de la Acusación y la Justicia Federal, afirmando que «los indicadores de violencia y delito muestran niveles históricamente bajos, lo que refleja un abordaje coordinado e integral.» También valoró la respuesta de la comunidad educativa de San Cristóbal y el retorno paulatino a la normalidad en las escuelas.

El fenómeno de las subculturas digitales

El gobernador santafesino ahondó en la naturaleza del suceso, sosteniendo que el autor del ataque «no tuvo un brote psicótico ni había sido víctima de bullying». Explicó que el adolescente participaba activamente en una red internacional denominada True Crime Community (TCC), una subcultura que promueve la fascinación por delitos violentos y, en algunos casos, la imitación de estos hechos en entornos escolares. «Se trata de un fenómeno nuevo y diferente que obliga al Estado a desarrollar herramientas de prevención», puntualizó Pullaro.

Impacto nacional y llamados a la prevención

Por su parte, la ministra Monteoliva resaltó la labor de los equipos de investigación y enfatizó la necesidad de mantener la reserva en estos procesos para garantizar su éxito. «No estamos ante un hecho aislado ni vinculado al bullying, sino frente a comunidades virtuales que reúnen a niños y adolescentes en torno a la fascinación por asesinatos y tiroteos masivos», explicó. La funcionaria reveló que en Argentina se identificaron 15 casos vinculados a estas subculturas y que otros cuatro se encuentran bajo análisis. En este marco, consideró fundamental visibilizar el fenómeno para generar respuestas preventivas que involucren a familias, escuelas, educadores y comunicadores.

Detalles de la investigación y alcance transnacional

El responsable de la Unidad de Investigaciones Antiterroristas, Guillermo Díaz, quien participó de la conferencia junto al ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Pablo Cococcioni, y el jefe de la Policía Federal Argentina, Luis Rolle, detalló el inicio de la investigación. Explicó que esta partió del análisis de redes sociales y derivó en allanamientos, peritajes digitales y la reconstrucción del hecho en el ámbito escolar. El análisis forense del teléfono del agresor fue clave, al identificar su vinculación con otro menor, lo que permitió avanzar en nuevas medidas judiciales. Díaz describió a la comunidad TCC como «transnacional, multifacética y descentralizada», cuyos integrantes, en su mayoría adolescentes, comparten contenidos en foros y plataformas cerradas. Allí, glorifican a perpetradores de masacres y, en ocasiones, planifican ataques. Además, señaló que los jóvenes investigados también presentaban lazos con otras corrientes digitales, como los «incels» (célibes involuntarios) y grupos catalogados de riesgo por organismos internacionales. «Se trata de entornos virtuales que pueden derivar en conductas extremas y requieren un abordaje específico desde el Estado y la sociedad», concluyó Díaz.