
Un oficial de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires permanece internado en estado crítico tras ser atacado a balazos por delincuentes que intentaron sustraerle su motocicleta en la localidad de Morón. El hecho se produjo este martes por la noche cuando el efectivo, que se encontraba de franco de servicio, fue interceptado por al menos dos sujetos armados. Una cadete de la misma fuerza que lo acompañaba también resultó lesionada durante el enfrentamiento, aunque su vida no corre peligro.
Emboscada y tiroteo en Curupaytí al 700
El episodio de violencia ocurrió alrededor de las 21 horas en la calle Curupaytí al 700, en la zona oeste del partido de Morón. Según confirmaron fuentes policiales y judiciales, el oficial Mariano Agustín Guerra y la cadete Leyla Espinosa regresaban de una actividad laboral cuando fueron abordados por dos «motochorros» que se desplazaban en un vehículo de similares características.
Los asaltantes cortaron el paso de las víctimas con el objetivo de sustraer el rodado en el que se movilizaban los agentes. De acuerdo con los primeros testimonios recabados en el lugar, se produjo un intercambio de disparos entre el oficial Guerra y los agresores. En medio de la balacera, el efectivo recibió tres impactos: uno en el tórax, otro en la zona del glúteo y un tercero en su pierna derecha. Tras el enfrentamiento, los malvivientes emprendieron la fuga sin lograr concretar el robo, dejando al policía tendido en la vía pública.
Cuadro médico y traslado de urgencia
Guerra fue trasladado de inmediato al Hospital Municipal Ostaciana B. de Lavignolle, en Morón, donde ingresó en estado de extrema gravedad. Los profesionales médicos lo sometieron a una intervención quirúrgica de urgencia para estabilizar sus funciones vitales. El parte médico inicial detalló que el paciente presentaba lesiones múltiples, entre ellas daño vascular en el intestino delgado y una fractura de peroné izquierdo, con diversos orificios de entrada y salida de proyectiles.
Debido a la complejidad de su cuadro clínico, las autoridades sanitarias y de la fuerza coordinaron su traslado a un centro asistencial de mayor complejidad. El oficial fue derivado al Hospital Italiano, en el barrio porteño de Almagro, donde continúa bajo pronóstico reservado. Por su parte, la cadete Espinosa fue atendida por una fractura expuesta en un dedo de su mano derecha y heridas de menor consideración en la pierna izquierda, encontrándose actualmente estable.
Diligencias judiciales y búsqueda de sospechosos
La instrucción de la causa quedó a cargo de la fiscalía de turno en el Departamento Judicial de Morón, que ordenó la preservación inmediata de la escena del crimen para la realización de los peritajes balísticos y rastros. Efectivos de las fuerzas de seguridad locales y provinciales desplegaron un operativo cerrojo en las inmediaciones, aunque hasta el momento no se han reportado detenciones vinculadas al hecho.
Los investigadores judiciales procedieron al relevamiento de las cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona con el fin de identificar la ruta de escape de los sospechosos. Asimismo, se aguarda el resultado de las pericias sobre el material recolectado en el lugar para determinar el calibre de las armas utilizadas y la dinámica exacta de la agresión.
Antecedentes de violencia contra fuerzas de seguridad
Este ataque se inscribe en una tendencia creciente de agresiones contra efectivos de seguridad en el Gran Buenos Aires. Datos estadísticos correspondientes al primer mes de 2025 reflejan un incremento en los enfrentamientos armados durante intentos de robo, afectando particularmente a agentes en situación de franco que son abordados para el robo de sus vehículos particulares.
La zona de Morón ha sido escenario recurrente de hechos de similares características. En lo que va del año, se han registrado otros episodios de violencia extrema en localidades vecinas como Castelar, donde agentes de diversas fuerzas fueron blanco de la modalidad de «motochorros». Estos sucesos mantienen en alerta a las autoridades de seguridad, dado que la resistencia de los efectivos a los atracos suele derivar en tiroteos en plena vía pública con consecuencias de gravedad para los involucrados.
