miércoles, julio 8

La Selección Argentina dio vuelta el resultado, le ganó a Egipto y pasó a cuartos de final

El director técnico de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, vivió un momento de profunda emoción que lo superó tras el agónico triunfo por 3 a 2 ante Egipto este martes. El cabezazo de Enzo Fernández que selló la victoria provocó lágrimas en el entrenador, quien incluso no pudo participar de la habitual conferencia de prensa post-partido.

La dramática victoria de la Selección Argentina

El partido contra Egipto, disputado este martes, mantuvo en vilo a la «Albiceleste». El cabezazo cruzado de Enzo Fernández, tras una brillante asistencia de Lautaro Martínez, sentenció la victoria agónica por 3 a 2 a favor del campeón del mundo vigente. Esta conquista llegó en un desenlace trepidante: solo minutos antes, Cristian Romero había abierto el marcador, y Lionel Messi, con una volea magistral, había empatado el encuentro en un 2 a 2 parcial, luego de que en el minuto 78 el resultado pareciera poner en riesgo las aspiraciones argentinas.

La inusual reacción de Lionel Scaloni

Frente a la euforia generalizada del cuerpo técnico y el plantel, que corrieron a celebrar la decisiva anotación en el campo de juego, Scaloni permaneció inmóvil en su «corralito» técnico. El DT de Pujato se tomó el rostro con ambas manos, visiblemente conmovido por el dramático desenlace y la entrega de sus dirigidos, contrastando con el festejo desbordado de sus colaboradores y jugadores.

Las palabras del entrenador, teñidas de emoción

La carga emocional fue tal que, minutos después del silbatazo final, el entrenador Lionel Scaloni se presentó ante la prensa con la voz quebrada y los ojos llenos de lágrimas, lo que le impidió formular una declaración completa sobre el vibrante 3 a 2 frente a Egipto en el Mundial 2026. Conmovido por el esfuerzo y la capacidad de su equipo para revertir el resultado, alcanzó a decir: «Son increíbles estos muchachos, no puedo hablar de la emoción», mientras intentaba contener el llanto. Finalmente, con la voz apenas audible y vencida por la emoción, agregó: «Estoy muy emocionado. Qué grupo de jugadores, hermano».