
Argentina inicia una semana crucial marcada por el debut del nuevo sistema de bandas cambiarias y la inminencia de un millonario vencimiento de deuda por U$S 4.225 millones el próximo viernes. Este panorama se complejiza por el reciente cuestionamiento del Congreso de Estados Unidos al swap de divisas otorgado al país, acompañado de críticas a la política económica nacional.
Una semana económica crucial
Este lunes 5 de enero, la economía argentina entró en una fase decisiva con la implementación del nuevo sistema de bandas cambiarias. Este mecanismo ajustará mensualmente el precio del dólar según el último dato de inflación conocido, que en el caso de noviembre pasado fue del 2,5%. La atención también estará puesta en el próximo viernes 9, cuando el Estado nacional deberá afrontar vencimientos de deuda por un total de U$S 4.225 millones.
El escrutinio de Estados Unidos al «swap»
La situación se enmarca en un contexto donde el apoyo del Tesoro de los Estados Unidos, clave para el gobierno de Javier Milei, ha mostrado reparos. Un informe elaborado por el Servicio de Investigación del Congreso estadounidense cuestionó el swap por U$S 20 mil millones que la administración Trump había acordado con Argentina. El documento critica la política económica del país, señalando que la gestión argentina no puede garantizar la sostenibilidad de sus reformas, el pago de la deuda en los plazos establecidos ni su relevancia como socio comercial. El informe anticipa que está por verse «hasta qué punto el Congreso de EE.UU. apoyará las medidas de asistencia económica de la administración Trump».
La carrera por los dólares para afrontar vencimientos
El pago de los vencimientos de deuda del viernes será el eje central de la agenda económica. De acuerdo con relevamientos publicados, el gobierno dispone de U$S 1.800 millones y está cerca de cerrar un REPO (préstamo internacional con bancos privados) por U$S 2.000 millones. Esto dejaría un faltante de aproximadamente U$S 500 millones a solo cuatro días de efectuar las transferencias a los acreedores.
La negativa santafesina
En su búsqueda de divisas, el ministro de Economía, Luis Caputo, solicitó al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, la liquidación de U$S 800 millones que la provincia tiene depositados en Estados Unidos, producto de una colocación de deuda. Pullaro se negó a esta petición.
Los U$S 1.800 millones acumulados por la gestión de Milei, según fuentes oficiales, se consiguieron mediante la colocación del BONAR 2029N, la compra de reservas y la utilización parcial o total de los U$S 700 millones que ingresarán por las concesiones hidroeléctricas. Las reservas finalizaron el viernes en U$S 43.099 millones.
El impacto de las bandas cambiarias y la inflación
El nuevo esquema de bandas cambiarias será también el escenario donde el gobierno nacional intentará comprar dólares para aumentar las reservas. Este proceso, sin embargo, provocará una monetización de la economía y, según anticipan muchos economistas, una mayor presión sobre el tipo de cambio. Contrario a los deseos del gobierno, se espera que la inflación se mantenga, al menos, en los porcentajes de noviembre y diciembre, prolongando el proceso de suba sostenido desde julio de 2024.
Las razones detrás de la preocupación del Congreso de EE.UU.
Los reparos planteados por el Congreso de Estados Unidos a la alianza económica y financiera entre Donald Trump y Javier Milei, formalizada el año pasado con un swap de U$S 20.000 millones y un acuerdo comercial aún no firmado, se fundamentan en varios argumentos. El Servicio de Investigación del Congreso sostiene que Argentina no puede garantizar la sostenibilidad de sus reformas, el pago de la deuda a tiempo ni su relevancia como socio comercial. El principal obstáculo, según el informe, es la limitada disponibilidad de divisas, ya que el país «no cuenta con un superávit comercial sólido».
El documento, difundido por la agencia Noticias Argentinas, advierte que «con el peso cerca del techo de la banda y pagos de deuda en aumento para los próximos tres años, el gobierno podría enfrentar nuevos obstáculos para profundizar las reformas». Proyecta que «si el Gobierno se queda sin fondos suficientes para los pagos de deuda y para sostener la política cambiaria, podría enfrentar decisiones difíciles, como un décimo default o permitir una mayor flexibilidad en el valor del peso». En ese escenario, el informe señala que «el gobierno podría buscar apoyo adicional de EE.UU., el FMI u otros organismos», pero remarca que «las perspectivas de obtener ese apoyo no son claras, dadas las dudas sobre la disposición del FMI para ampliar la asistencia, considerando su alta exposición a Argentina en comparación con otros países miembros».
Críticas al «swap» y su alcance
El informe del Congreso estadounidense también pone en duda la importancia de Argentina como socio comercial para EE.UU., argumentando que sus crisis previas no han tenido efectos de contagio significativos para la economía estadounidense ni global. Destaca la «larga historia de turbulencia económica» del país, su alta dependencia del FMI y un historial de defaults. No obstante, reconoce la «buena sintonía» personal e ideológica entre Trump y Milei, y la necesidad de una Argentina «fuerte y estable» para contrarrestar la influencia de China.
Las críticas específicas al swap se centran en que desfavorece a los exportadores estadounidenses que compiten con Argentina, que utiliza dinero de los contribuyentes para financiar a un país con un historial de incumplimiento de pagos, y que podría ejercer una influencia indebida en las elecciones democráticas extranjeras o beneficiar a inversores privados.
