
El gobierno de Santa Fe firmó el contrato para la ejecución del segundo tramo del tercer carril de la autopista Rosario-Santa Fe, una obra estratégica que se extenderá por 17,5 kilómetros y que incluirá la instalación de la primera balanza dinámica del país para el control de cargas en movimiento. Durante la rúbrica, el gobernador Maximiliano Pullaro ratificó la decisión de sostener la inversión estatal como política contracíclica para garantizar empleo y potenciar el principal corredor productivo nacional.
Una obra clave para el corredor productivo
El mandatario provincial encabezó la firma del acuerdo con los representantes de la empresa contratista Luis Losi S.A. en la estación de servicio YPF ubicada en el kilómetro 28. Los trabajos comprenderán 17,5 kilómetros de corredor vial desde el acceso a San Lorenzo Centro —punto donde finalizó la primera etapa ejecutada por la actual administración— hasta el empalme con el Desvío Timbúes, conectando de manera directa con los puertos del sur santafesino.
Esta nueva fase complementa los 16,5 kilómetros inaugurados el pasado 23 de febrero desde la avenida de Circunvalación de Rosario. Con ambas intervenciones, aproximadamente una quinta parte de toda la traza de la autopista contará con tres carriles, optimizando la circulación en una zona por la que se moviliza el 70% de la producción de la República Argentina. Desde la Dirección Provincial de Vialidad indicaron que las tareas comenzarán en Timbúes hacia el sur para minimizar las interrupciones al tránsito pesado.
Inversión, ahorro y tecnología vial
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, calificó el momento como el más relevante de la gestión en materia de infraestructura y ponderó el proceso licitatorio. La obra fue adjudicada por 69.000 millones de pesos a valores de enero de 2026, una cifra inferior al presupuesto oficial inicial que superaba los 80.000 millones, lo que generó un ahorro presupuestario destinado a otros proyectos provinciales.
El proyecto de 18 meses de plazo no solo contempla la pavimentación del nuevo carril, sino también la renovación integral de alcantarillas, la ampliación de puentes y la instalación de tecnología de vanguardia. Entre las novedades se destaca la incorporación de la primera balanza dinámica de la Argentina, un dispositivo diseñado para pesar camiones sin necesidad de detención y labrar multas en tiempo real ante eventuales excesos de peso. La financiación de la obra combina recursos del Tesoro provincial con un préstamo otorgado por la CAF por 150 millones de dólares.
Apuesta al Estado presente y la obra pública
Durante su discurso, Pullaro contrastó la política de su administración con el escenario nacional de ajuste y retiro de la inversión pública, marcado por los planes del gobierno central de concesionar y sumar peajes a las rutas nacionales. El gobernador defendió el rol del Estado como motor económico en contextos adversos y destacó la presencia de los gremios de la construcción en el territorio.
La provincia ratificó su objetivo de equipar la infraestructura vial a las demandas logísticas del sector agroexportador e industrial, reivindicando la capacidad de gestión para ordenar las cuentas públicas, sostener salarios competitivos y reactivar la obra pública sin descuidar los servicios esenciales. Con la licitación nacional e internacional que reunió nueve ofertas y culminó con la adjudicación a Luis Losi S.A., Santa Fe busca consolidarse como la locomotora productiva que empuja la reactivación económica del país.
