jueves, abril 23

Gobierno de Santa Fe impulsa medidas para morigerar el impacto de la crisis en la economía local

El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, destacó el crecimiento del empleo en la construcción a nivel provincial, una tendencia que contrasta con el escenario nacional. El funcionario atribuyó este desempeño a las políticas públicas implementadas por el gobierno santafesino, que incluyen medidas tributarias para impulsar la creación de puestos de trabajo y subsidios de tasas para reducir el costo financiero de las empresas.

Santa Fe: un oasis frente al escenario nacional

Mientras la economía nacional atraviesa un delicado panorama, con niveles de actividad deprimidos y desafíos para el poder adquisitivo de los argentinos, la provincia de Santa Fe ha logrado diferenciarse a través de políticas públicas de apoyo a los sectores productivos. Estas estrategias se enfocan tanto en la vía tributaria como en la reducción del costo financiero, apalancadas por un programa de obras públicas que mantiene su ritmo. «Quiero destacar que todo esto se está haciendo en un contexto nacional bastante preocupante y marca la diferencia entre Santa Fe y el resto de las provincias», afirmó Roald Báscolo, ministro de Trabajo provincial, enfatizando que la provincia exhibe menores niveles de desempleo en sus grandes aglomerados urbanos.

El impulso de la obra pública y la construcción

El ministro Báscolo resaltó que Santa Fe no solo logró recuperar el empleo perdido en la construcción en 2024, sino que mejoró esos niveles en 2025, convirtiéndose en el distrito que lidera el número absoluto de trabajadores del país en este rubro. El sector, del que dependen unas 40.000 familias en la provincia, es uno de los más castigados a nivel nacional. Mientras que en Argentina la construcción perdió el 20% de sus empleos en 2024, en Santa Fe la caída fue menor al 10% y la recuperación comenzó en 2025. Hoy, en la provincia ya se observa crecimiento, a diferencia del país, que sigue un 10% por debajo de los niveles de 2023.

Un informe del Ministerio de Trabajo provincial subraya que Santa Fe, el tercer distrito del país en empleo registrado en la construcción (detrás de Buenos Aires y CABA), exhibe desde diciembre de 2023 «un desempeño claramente superior al promedio nacional». La provincia se consolida «como un caso diferencial», al pasar de una fuerte contracción en el primer semestre de 2024 a un crecimiento del 13% desde ese piso, ubicándose en noviembre de 2025 un 2,9% por encima de diciembre de 2023. Esto la constituyó como la jurisdicción que más empleo generó en términos absolutos en el período, impulsada por el plan de obras públicas ejecutado durante 2024 y 2025.

Báscolo destacó el «efecto multiplicador» de la construcción, que genera actividad en otros sectores económicos. Puso como ejemplo la cárcel de Recreo, que demanda trabajo a empresas metalúrgicas de ciudades del norte como Reconquista, un sector que ha enfrentado problemas por el ingreso de importaciones y la caída de ingresos.

Medidas provinciales para impulsar el empleo

Desde el gobierno de Santa Fe se insiste en los resultados de las políticas impulsadas. En un escenario de caída de la recaudación provincial —un 7% menos en el último bimestre por la disminución del consumo— la provincia tomó como política de estado la reducción de Ingresos Brutos para empresas y emprendedores que incorporen nuevos trabajadores. Esta medida permite descontar hasta 1,6 millón de pesos mensuales por cada alta durante todo el ejercicio 2026. El ministro Báscolo calificó a estas iniciativas como «novedosas y disruptivas», con buenos resultados en enero y mejores expectativas para febrero.

Otra línea de acción se enfoca en el costo financiero. La provincia ha implementado subsidios a las tasas de interés a través de bancos privados, sumando 180.000 millones de pesos en créditos con tasas subsidiadas, una iniciativa que se destacó en la última Expoagro.

Radiografía del desempleo en Santa Fe

Los datos de la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del cuarto trimestre de 2025 revelan que, mientras el desempleo a nivel nacional se ubicó en el 7,5%, los grandes aglomerados urbanos de Santa Fe mostraron cifras inferiores. Rosario registró un 6,5% de desocupación, por debajo del promedio nacional, y la ciudad de Santa Fe alcanzó un 4,8%. Estos datos contrastan con las grandes aglomeraciones urbanas del Gran Buenos Aires, Gran La Plata y Gran Mar del Plata, donde la desocupación roza el 9,5%, y Gran Córdoba, con un 8,8%. Para Báscolo, «los números del desempleo en estos grandes centros urbanos ya están cercanos a los dos dígitos y pasaron a ser una de las principales preocupaciones del país, llegando a fin de mes y la incertidumbre por el futuro del trabajo».

En cuanto a los trabajadores suspendidos, la cifra se mantuvo estable en el primer trimestre, afectando a unas 50 empresas y cerca de 3.000 empleados.

Desafíos y oportunidades en otros sectores productivos

Consultado sobre los sectores más complicados, Báscolo señaló que, a nivel nacional, la construcción y la industria son los dos rubros más demandantes de empleo que están en caída, mientras que la producción de gas, petróleo, minería e intermediación financiera crecen, pero son poco generadores de puestos de trabajo. En Santa Fe, si bien la construcción está por encima de la media nacional y el comercio logra mantener el nivel de empleo, la industria provincial —muy competitiva— pierde puestos de trabajo por factores como las importaciones y la retracción del mercado interno. Los sectores más afectados incluyen el textil, del cuero, calzado, línea blanca, siderúrgico y algunos metalúrgicos, situando a Santa Fe entre las provincias más perjudicadas junto a Buenos Aires y Córdoba.

Sin embargo, el panorama es más alentador para la agroindustria, que se proyecta con un buen 2026. La campaña de trigo fue récord en 20 años, la de girasol la más alta en 15, y el maíz y la soja presentan muy buenas perspectivas, lo que podría derivar en una cosecha récord con impacto positivo en el sector de la maquinaria e implementos agrícolas. El sector frigorífico también es muy competitivo con precios internacionales récord, aunque enfrenta el desafío local de la escasez de hacienda que eleva el precio del novillo. En el lácteo, Báscolo diferenció la crisis de Sancor (por gestión interna) del rubro en sí, destacando el crecimiento de la producción lechera en los últimos dos años y nuevos proyectos de inversión, aunque la rentabilidad actual se ve amenazada por el aumento de los combustibles, las altas tasas de interés y el «dólar pisado».