
La Cámara de Diputados de Santa Fe solicitó al Poder Ejecutivo la modificación del decreto 0586/2024 para incluir las licencias por maternidad y lactancia en el plan de incentivo a la asistencia del personal docente. Esta medida, que transformó un proyecto de ley en una petición formal, busca garantizar la estabilidad económica de las maestras santafesinas y proteger el vínculo entre la madre y el recién nacido, según explicó la autora de la iniciativa, la diputada Verónica Porcelli Baró Graf (100% Santafesino).
El cuerpo legislativo respaldó la presentación de Porcelli Baró Graf, que había sido originalmente un proyecto de ley. Sin embargo, durante la discusión en la Comisión de Educación, se acordó transformarlo en un proyecto de Comunicación, que finalmente fue aprobado por unanimidad por todo el arco político presente en el recinto.
El «Premio por Asistencia Perfecta» y la Exclusión Docente
La diputada Porcelli marcó que el decreto 0586 del año 2024 estableció un «Premio por Asistencia Perfecta» para los docentes de la provincia de Santa Fe. No obstante, este incentivo dinerario no contempla el pago a aquellas maestras que estén gozando de su licencia por maternidad o lactancia. Ambas licencias están debidamente contempladas y protegidas por la Ley Nacional 20.744, que rige los contratos de trabajo en Argentina.
Para la legisladora, el no pago de este bono a las docentes en estas circunstancias se convierte en una «situación arbitraria y particularmente gravosa». Subrayó que, dado que el cese de la actividad laboral es inevitable para ejercer estas acciones, paradójicamente la licencia por maternidad y lactancia «debería ser considerada la más perfecta de las asistencias».
Protección de la Maternidad y Fomento de la Lactancia
En los fundamentos de su iniciativa, la diputada Porcelli Baró Graf hizo hincapié en el cambio social respecto al deseo de ser madres, con embarazos que se producen a edades más avanzadas. Muchas mujeres postergan la maternidad para lograr un desarrollo personal y laboral, buscando estabilidad económica antes de criar a sus hijos. En este contexto, la posibilidad de perder incentivos económicos al ejercer el derecho a la licencia por maternidad y lactancia se transforma, a su juicio, «en un acto de discriminación e injusticia que daña el vínculo fundante entre la madre y el hijo en los primeros meses de vida».
La legisladora también destacó las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera la leche materna como el mejor alimento para los lactantes. Es limpia, segura y protege al bebé con los anticuerpos necesarios contra enfermedades infantiles. Los niños amamantados muestran un mejor desempeño cognitivo y son menos propensos al sobrepeso. La lactancia durante el primer mes es a libre demanda, lo que requiere una disponibilidad atenta de la madre hacia el bebé. «Proteger la lactancia materna asegura una niñez sana, un beneficio para toda la sociedad y las generaciones futuras», afirmó Porcelli.
El Deber Legislativo de Dar Tranquilidad
La diputada finalizó su exposición remarcando que el deber de los legisladores «es llevar tranquilidad a las docentes a la hora de elegir tener hijos y facilitar la lactancia materna, propendiendo a garantizar el futuro de las generaciones». Insistió en que una norma que otorgue una suma dineraria extra por Asistencia Perfecta, excluyendo estas licencias esenciales, «atenta directamente contra este objetivo».
