jueves, abril 23

Cuenca del Salado: Precipitaciones equivalen al acumulado anual en varias áreas.

La Provincia de Santa Fe monitorea en tiempo real el comportamiento de ríos y precipitaciones en la región, con una red de 35 estaciones telemáticas que reportan datos cada hora. Este sistema permite anticipar escenarios en toda la cuenca, asegurando que, si bien la situación es seguida de cerca, «no estamos ante una crecida extraordinaria ni de riesgo», afirman desde el Ministerio de Obras Públicas.

La Provincia de Santa Fe mantiene un monitoreo permanente y en tiempo real de los niveles de ríos y arroyos, con especial atención en la cuenca del río Salado. La reciente crecida en esta zona es seguida de forma continua a través de un sistema de medición distribuido en todo el territorio provincial.

Monitoreo y situación del río Salado en Santa Fe

El secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, detalló que la red provincial de 35 estaciones telemáticas registra datos cada hora, con diez de ellas ubicadas específicamente sobre la cuenca del Salado. «Este monitoreo constante nos permite anticipar escenarios y tomar decisiones en función de la evolución del sistema hídrico», explicó Mijich.

El funcionario precisó que algunas zonas han acumulado más de 800 milímetros de lluvias en lo que va del año, una cifra cercana al promedio anual. En este contexto, el río Salado atraviesa su pico de crecida, que el lunes por la mañana alcanzó un caudal de 511 metros cúbicos por segundo en la localidad de Recreo.

Mijich indicó que el río «se estabilizó en ese nivel y se mantendría alto durante un tiempo, producto de la carga del sistema», atribuyendo el incremento principalmente a la crecida del río Cululú. No obstante, remarcó que estos valores se ubican por debajo del nivel de alerta. A modo de antecedente, recordó que en 2016 se registraron 2.090 metros cúbicos por segundo en el mismo sector sin consecuencias graves.

«Se trata de una situación controlada. No estamos ante una crecida extraordinaria ni de riesgo, pero sí ante un escenario que requiere seguimiento permanente», subrayó el secretario, y recomendó a la población informarse por los canales oficiales.

Emergencia por intensas lluvias y evacuados en Villa Minetti

En paralelo, el gobernador Maximiliano Pullaro supervisó el lunes el operativo integral desplegado en la localidad de Villa Minetti, departamento 9 de Julio. La zona fue afectada por intensas precipitaciones que superaron los 200 milímetros en pocas horas, provocando anegamientos, ingreso de agua en viviendas y evacuaciones. «Estamos aquí para acompañar y dar respuestas a todos los vecinos», afirmó el mandatario.

Balance y asistencia a los damnificados

Según el relevamiento actualizado, el 60% del casco urbano de Villa Minetti se encuentra afectado, con aproximadamente 1.000 viviendas que registraron ingreso de agua. Hasta el lunes, se contabilizaban 21 personas evacuadas, distribuidas en dos centros: el Centro Integrador Comunitario (CIC), donde se alojan cinco niños y nueve adultos, y el hospital local, que asiste a personas mayores.

El gobernador Pullaro anunció la llegada de más bombas desde otros puntos de la provincia «para garantizar que, cuando llegue el agua desde Santiago del Estero, el sistema funcione correctamente». Y añadió: «Lluvias de estas características nos ponen a prueba, pero el Estado tiene que estar presente en el territorio».

Marcos Escajadillo, secretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos, explicó que desde el domingo por la tarde trabajan junto a bomberos y equipos de distintas áreas «en un contexto que generó momentos de angustia en la población».

Actualmente, las personas evacuadas —que ascendieron a 25 según una actualización— son asistidas por la comuna y personal de los ministerios de Igualdad y Desarrollo Humano y de Salud. Los equipos de bombeo desplegados en la zona han acelerado el drenaje, permitiendo que el nivel del agua comience a descender.

En áreas rurales persisten algunos sectores aislados, aunque las autoridades mantienen contacto permanente con los pobladores. «Por el momento no es necesario realizar nuevas evacuaciones», concluyó Escajadillo.