
La Asociación Argentina de Guías de Montaña acaba de tirar la bomba que estábamos esperando: un comunicado explosivo que detalla, minuto a minuto, el polémico ascenso de Christian Petersen al volcán Lanín, su llamativo comportamiento y las drásticas decisiones que se tomaron antes de que el famoso chef terminara internado. Prepárense, porque acá se cuenta toda la verdad, sin filtros.
El mundo del espectáculo quedó en shock cuando Christian Petersen fue internado después de una excursión al volcán Lanín, en Neuquén. Mientras el runrún y las especulaciones sobre su salud y lo ocurrido en la montaña no paraban, la Asociación Argentina de Guías de Montaña (AAGM) decidió romper el silencio. A través de sus redes sociales, ¡salieron con los tapones de punta a aclarar todo! «Dejamos una aclaración del caso Petersen en el Volcán Lanín», sentenciaron desde la entidad. Y lo que contaron, dejó a todos con la boca abierta.
Los «caprichos» del chef en la montaña: ¡Quiero silencio total!
Según la AAGM, el chef Christian Petersen formaba parte de un ascenso, pero ya en el chequeo previo de equipo, apareció con algunos pedidos «particulares». ¿El más insólito? ¡Necesitaba caminar en silencio! Sí, así como lo leen. Ante esta situación que, digamos, no es lo habitual en una actividad grupal, los organizadores tuvieron que modificar toda la logística. «Se decidió que la actividad se realizara de manera individual, siempre con un guía cercano y bajo supervisión», indicaron, marcando la primera bandera roja. Lo curioso es que, al llegar al refugio, todo parecía normal: «Compartió con el grupo, disfrutó del lugar y se mostró contento por haber alcanzado ese punto», agregaron. La calma, sin embargo, no duraría mucho.
De la paz a la medianoche: ¿Qué pasó con Christian Petersen?
La situación dio un giro inesperado durante la madrugada. «Cerca de las 00 se observó un cambio en su comportamiento, lo cual resultó molesto para el descanso del grupo», detallaron desde la Asociación. Un verdadero cimbronazo en medio de la quietud de la montaña. Después de un diálogo que no se especificó, pero que se intuye tenso, se tomó una decisión radical: había que iniciar el descenso. «El chef descansó aproximadamente dos horas, siempre acompañado por un miembro del equipo», explicaron. Y así, cerca de las 4 de la madrugada, Christian Petersen emprendió el regreso, y Parques Nacionales fue notificado de la situación.
¡Gendarmería al rescate! La «actitud prepotente» que desató el caos
Pero la historia de Christian Petersen en el Lanín no terminaría ahí. Durante el trayecto de bajada, la tensión escaló. «Aproximadamente dos horas después, Christian tuvo una actitud prepotente hacia uno de los integrantes del equipo, motivo por el cual se solicitó la intervención de Gendarmería», revelaron desde la AAGM. Una frase que suena a escándalo y que pone en evidencia la gravedad de la situación que se vivía a miles de metros de altura.
Desde la entidad también salieron a desmentir las versiones alarmistas que circulaban sobre el estado de salud de Christian Petersen en ese momento. Aclararon que el descenso se hizo «en buenas condiciones» y que el chef «no presentó ningún problema físico, arritmia ni cuadro compatible con ACV», echando por tierra los rumores que incendiaban las redes sociales.
El hermetismo familiar y el parte médico que preocupa a todos
Tras el dramático episodio en la montaña, Christian Petersen fue internado y, como era de esperar, su círculo más íntimo pidió un «fuerte hermetismo». La consigna familiar fue clara: nada de información no confirmada y máxima privacidad para el chef.
En medio de ese blindaje, recién el 18 de diciembre, el hospital soltó el primer y único parte médico oficial hasta el momento. El comunicado reveló que Christian Petersen fue derivado desde el Hospital de Junín de los Andes y que presenta un «cuadro de falla multiorgánica», por lo que su estado es reservado y requiere atención médica especializada permanente. Tanto el hospital como el Ministerio de Salud se apuraron a aclarar que no hubo partes médicos previos y que cualquier chimento difundido antes de ese comunicado no venía de fuentes oficiales. Una historia con más incógnitas que certezas, y un chef que sigue luchando.
