
Andrea Travaini, recientemente designada al frente de la Secretaría de Mujeres, Género y Diversidad de la provincia de Santa Fe, asume un desafío que abarca desde la atención pionera del «teléfono verde» en Rosario hace décadas, hasta la compleja realidad actual marcada por los discursos de odio, las violencias en noviazgos jóvenes y la construcción de masculinidades. La funcionaria del gobierno provincial se enfrenta a una agenda de alto impacto social que incluye, transversalmente, a las diversidades en todo el territorio santafesino.
La Vorágine del Inicio de Gestión
Andrea Travaini describe una intensa semana desde que se difundió oficialmente su nombre como secretaria de Mujeres, Género y Diversidad de Santa Fe, y anticipa que el ritmo solo aumentará tras su designación oficial. La gravedad de la situación se evidenció en la primera quincena de enero, con dos femicidios registrados en distintos puntos de la provincia, y una creciente frecuencia de casos de violencia de género. Este es el eje principal de su arranque de gestión, que de hecho ya comenzó con reuniones de los equipos que componen la secretaría. Para Travaini, esta fue una «semana de transición» desde su rol como directora del Programa Nueva Oportunidad, que lideró durante los últimos dos años.
La funcionaria se mostró sorprendida y agradecida por la convocatoria del gobernador Maximiliano Pullaro, aceptando el desafío público por creer en la importancia del área y en su propia trayectoria en el campo.
Una Trayectoria en la Agenda de Género
La carrera de Travaini en la temática de género comenzó con la atención del «teléfono verde» de la Municipalidad de Rosario, una línea gratuita que funcionó como dispositivo pionero para recibir denuncias por violencia. Posteriormente, ocupó diversos espacios relevantes, incluyendo la Subsecretaría de Promoción Social durante la gestión del entonces intendente Miguel Lifschitz. Bajo la intendencia de Mónica Fein, lideró la jerarquización del área de Género, impulsando la creación del Instituto Municipal de la Mujer, un «enorme desafío» en su momento. Su recorrido también la llevó a la Subsecretaría de Niñez provincial.
De los Inicios a la «Contracorriente» Actual
A más de dos décadas de sus inicios con el «teléfono verde», Travaini analiza la profunda evolución de la agenda de género. Destaca cómo se amplió la comprensión de que la violencia no se limita a estratos socioeconómicos bajos y que atraviesa todas las clases sociales. Asimismo, se expandió el reconocimiento de los tipos de violencia, pasando de los básicos (psicológica, física, económica) a incluir manifestaciones como la violencia política o digital.
Sin embargo, la secretaria percibe un momento actual de «nadar a contracorriente», con la sensación de un retroceso importante, el auge de «discursos de odio» y una creciente violencia hacia las mujeres y las diversidades que «inhabilita» el trabajo estatal. Su experiencia reciente en el Programa Nueva Oportunidad le permitió constatar cómo los jóvenes construyen masculinidades y experimentan noviazgos con marcadas desigualdades y violencia. Esto la lleva a plantear la prevención como un objetivo primordial, incluso si implica «volver 20 años atrás, a foja cero».
La Prevención como Eje Fundamental
Travaini enfatiza la necesidad de reformular y explicar conceptos que se daban por sentados, adaptándolos a los nuevos tiempos sin dejar de actuar. Recuerda que, si bien Rosario tuvo un dispositivo pionero que atendía a varones, hoy es impensable abordar la violencia sin trabajar con ellos. Subraya la importancia de «cuidar lo que se tiene» en materia de dispositivos y potenciar la prevención, fundamentalmente con los más jóvenes, en la detección de los primeros signos de alarma de violencia.
Además, considera crucial revisar y repensar constantemente las «rutas críticas» que siguen las mujeres para acceder a la atención y qué sucede después de la denuncia, ya que esta, por sí sola, no es suficiente y muchos agresores incumplen las restricciones de acercamiento. Menciona otros dispositivos como el botón antipánico y, más recientemente, las tobilleras duales, pero insiste en la necesidad de repensar esos circuitos y evaluarlos a la luz de lo que sucede en cada territorio, destacando las diferencias entre Rosario, Santa Fe o Reconquista.
Prioridad y Presupuesto Provincial
Respecto a si el gobierno provincial considera este tema una prioridad, Travaini cree que sí. Reconoce la transición del Ministerio a Secretaría, pero destaca que encontraron «muchas cáscaras vacías» al asumir, lo que exigió reacomodar las estructuras. Sostiene que la relevancia que se le da a un tema se demuestra «en la cancha», con las acciones concretas de un gobierno. Sobre el presupuesto, admite que «nunca nos alcanzan», pero insiste en la necesidad de usarlo bien, con una planificación acorde a los objetivos, asegurando que los recursos aparecen con una gestión eficiente, como lo demostró en el Nueva Oportunidad, donde nunca debieron dejar de hacer actividades por cuestiones presupuestarias. Aspira a que en la Secretaría de Género suceda lo mismo.
Primeros Pasos y Llamado a la Unidad
Travaini confirma que ya ha comenzado su gestión. Primero se reunió con el equipo político de la Secretaría y próximamente lo hará con las y los trabajadores. Su mayor preocupación y foco inicial está en el área de Violencia de Género, a la que considera la subsecretaría de mayor responsabilidad y que requerirá más acompañamiento.
Envía un mensaje a las organizaciones que trabajan desde hace años en temas de género y diversidad: «Que nos tenemos que poner a trabajar codo a codo, que nunca hay que bajar los brazos». Propone una agenda compartida de prioridades con estas organizaciones y las mujeres en el territorio, reconociendo que no podrán abordar todo simultáneamente. Reitera que el comienzo será la prevención y el acompañamiento de las situaciones más complejas, para luego avanzar en la amplia agenda de la Secretaría.
