jueves, octubre 29

Maximiliano Pullaro destacó los avances en la baja de homicidios y la lucha contra el narcotráfico en Santa Fe

El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó este martes en la ciudad capital el acto de ascenso de 300 agentes penitenciarios y personal del Instituto Autárquico Provincial de Industrias Penitenciarias (Iapip). Durante su discurso, el mandatario destacó las estadísticas históricas en la baja del delito en el territorio provincial, respaldadas por un récord de inversión en infraestructura carcelaria, y ratificó una política de firmeza ante el incumplimiento de la ley, con estricto apego a las garantías constitucionales.

El control carcelario como eje de la seguridad

Ante los efectivos formados en el estadio Invencible, ubicado sobre la calle Raúl Tacca, el titular de la Casa Gris se dirigió directamente al personal encargado de custodiar a los internos de alto perfil. En ese marco, subrayó la complejidad de la labor y remarcó la recuperación de la autoridad estatal frente a las organizaciones criminales.

«Ustedes no tratan con nenitos de jardín de infantes; ustedes tratan con los presos peligrosos y más violentos que hay en la República Argentina. Sin embargo, demostramos que con determinación y con decisión, el Estado es quien manda. Y en Santa Fe, desde el 10 de diciembre del 2023 manda la ley y manda el orden», expresó Pullaro al cierre del acto, del que también participaron el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, y la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri.

El mandatario recordó que la elección de este escenario deportivo no es casual, ya que el espacio albergó recientemente eventos de gran magnitud sin registrar incidentes, un panorama que —según recordó— resultaba impensable tres años atrás, cuando la provincia atravesaba una crisis profunda de violencia urbana.

Estadísticas en baja y récord de inversión

En su balance de gestión, Pullaro contrastó los 344 homicidios registrados a esta altura del año en 2023 con los 128 computados en el período actual. Calificó este registro como «la estadística más baja desde que hay mediciones de violencia en nuestra provincia», al punto de requerir un retroceso hasta el año 1996 para encontrar parámetros similares.

Para sostener estos índices, el gobernador vinculó los resultados tanto al coraje operativo de las fuerzas de seguridad como a la mayor inyección de recursos de la historia santafesina en materia penitenciaria. Al respecto, detalló que el sistema cuenta actualmente con 3.700 plazas y que el objetivo de la administración provincial es construir 4.000 celdas adicionales en un plazo de cuatro años.

«Lo hacemos porque estamos convencidos de que quien controla la cárcel, controla la calle, y no podemos dejar desde el Estado que ninguna organización criminal controle la cárcel para controlar la calle», enfatizó.

Nueva etapa y cuestionamientos judiciales

Hacia el tramo final de su alocución, el jefe de la Casa Gris ratificó que la provincia transita una etapa de cambios profundos donde el Estado no contemplará posturas laxas frente al delito. Asimismo, cuestionó el rol de sectores de la justicia en el pasado que, a través de recursos de hábeas corpus con exigencias de cumplimiento inviable, obstaculizaron la tarea de contención en las unidades penitenciarias.

Finalmente, el gobernador reivindicó el proceso de reordenamiento institucional llevado adelante en el distrito frente al resto del país y de la región. Pullaro concluyó que la provincia exhibe un modelo de construcción de seguridad pública donde se garantizan los derechos constitucionales, demostrando cotidianamente que es posible vivir en una sociedad más ordenada y segura.