
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, afirmó este miércoles en Rosario que la próxima etapa de la estrategia contra el crimen organizado debe concentrarse en desarticular los recursos financieros y económicos de las bandas, apuntando directamente contra los profesionales que colaboran con estas estructuras delictivas. Durante una jornada sobre flujos ilícitos, el mandatario destacó la drástica baja de los homicidios en la provincia, aunque advirtió que las organizaciones criminales continúan contenidas por la acción permanente del Estado y no totalmente desarticuladas.
El objetivo: ir tras abogados y contadores
Al encabezar la apertura de la jornada «Crimen organizado y flujos financieros ilícitos: desafíos y estrategias para su desarticulación», realizada en el Complejo Cultural El Túnel del Parque España, Pullaro sostuvo que el principal desafío actual consiste en investigar a quienes aportan conocimientos técnicos a la delincuencia.
«El desafío que tenemos hoy es ir por los abogados y los contadores que son parte de estas organizaciones criminales», enfatizó el mandatario ante un auditorio que reunió a referentes institucionales, judiciales y de seguridad. En esa línea, remarcó que la persecución debe avanzar sobre los circuitos de lavado y el patrimonio de las bandas, sintetizando que «la plata que ganás a través del delito la vas a perder».
Para graficar este avance, el gobernador destacó el rol de la Agencia Provincial de Registro, Administración y Destino de Bienes y Derechos Patrimoniales (Aprad) y del Comité de Bloqueo Económico provincial, herramientas clave para detectar y afectar los recursos ilícitos.
Descenso drástico de la violencia en Rosario y la provincia
En su exposición, Pullaro vinculó el debate sobre las finanzas ilegales con la fuerte reducción de los índices de violencia letal registrada en los últimos tres años en territorio santafesino.
Según detalló, al día de la fecha, los homicidios acumulados en la ciudad de Rosario bajaron de 222 a 63, mientras que en el conjunto de la provincia la cifra se contrajo de 315 a aproximadamente 112.
El gobernador atribuyó estos resultados a una política pública sostenida que combinó el control estricto del delito, la coordinación entre los poderes del Estado y la articulación entre jurisdicciones, logrando aplicar decisiones «sin violar las garantías constitucionales».
Encuentro institucional y cooperación regional
El foro convocó a autoridades provinciales, municipales, judiciales y federales para analizar herramientas de inteligencia financiera y lavado de activos. Pullaro compartió la mesa de apertura junto al intendente de Rosario, Pablo Javkin; el fiscal federal Matías Scilabra; la fiscal general del Ministerio Público de la Acusación, María Cecilia Vranicich; y el presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), Matías Álvarez.
Durante el encuentro, el titular del Ejecutivo provincial cuestionó los diagnósticos importados que no contemplaban la realidad local y reivindicó la experiencia construida desde el ámbito regional para reorganizar la persecución del narcomenudeo y la violencia asociada. Asimismo, valoró el trabajo coordinado entre la Justicia provincial, la federal y las fuerzas de seguridad para terminar con la impunidad.
Prevención y cautela ante el delito
A pesar de los logros exhibidos, Pullaro advirtió que la caída de los índices delictivos no significa que el problema esté solucionado de raíz. «La violencia y el delito no están terminados; las organizaciones criminales no están desarticuladas, simplemente están contenidas por el accionar permanente del Estado», alertó.
En este sentido, enfatizó que si las distintas áreas del Estado descuidan las políticas de seguridad por un corto período, la situación puede retrotraerse con la misma fuerza destructiva. Como muestra de la recuperación de la vida pública, mencionó el éxito organizativo de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, donde miles de personas disfrutaron de las actividades sin registrarse hechos de violencia lesiva ni robos masivos, aunque insistió en la necesidad de no bajar la guardia.
