
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, junto al ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, entregó al canciller Pablo Quirno un dossier técnico y científico crucial para rebatir la clasificación de la Unión Europea (UE) sobre la soja como «insumo de alto riesgo». Esta medida europea amenaza con limitar severamente las exportaciones de biodiésel y otros derivados desde la provincia, considerada la principal productora del país, hacia el bloque comunitario.
Presentación de la Evidencia Científica
La reunión, celebrada en la sede de la Cancillería en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, contó también con la presencia de la secretaria de Comercio Exterior de la Provincia, Georgina Losada, y el secretario de Relaciones Internacionales, Claudio Díaz. Tras el encuentro, el ministro Puccini explicó que el documento entregado al canciller Quirno «reúne datos científicos, técnicos, económicos y productivos que demuestran lo que implica para Santa Fe la producción y exportación de biodiésel a la Unión Europea». El informe «refuta la posición de la UE de considerar a la soja un insumo de alto riesgo», argumento central detrás de las restricciones impuestas por el bloque.
El dossier no solo expone la realidad productiva de la provincia, que se vería severamente afectada en sus exportaciones de biodiésel, sino que también incorpora un análisis detallado del impacto económico y en el empleo en Santa Fe.
Defensa de un Mercado Estratégico
Puccini adelantó que la Cancillería Argentina incorporará este dossier a su exposición técnica en Bruselas la próxima semana, destacando el «trabajo conjunto del Gobierno nacional y provincial, la Región Centro y los actores privados vinculados a la producción de biodiésel y al sector agropecuario». Para Santa Fe, líder en la producción nacional de biodiésel, es «fundamental sostener estos mercados, no solo para este producto, sino también para la soja y sus derivados», subrayó el ministro.
En la misma línea, Georgina Losada calificó la reunión como «positiva» y reiteró que el objetivo del documento es «demostrar que la medida adoptada por la UE no tiene base científica ni técnica y constituye un obstáculo al comercio», además de no condicirse con la realidad productiva santafesina. La secretaria advirtió que el impacto económico de estas restricciones podría ascender a una pérdida de 390 millones de dólares para la provincia.
La Controversial Clasificación Europea
A comienzos de febrero, la Comisión Europea emitió un informe técnico que revisa la evidencia científica sobre la expansión de cultivos destinados a biocombustibles y la aplicación de los criterios del Reglamento 2019/807. Desde la provincia de Santa Fe se alerta que la normativa europea sobre «alto riesgo ILUC» (cambio indirecto del uso del suelo) va más allá de la coyuntura específica del biodiésel y representa una amenaza para toda la cadena de valor de la soja. Al estigmatizar la materia prima desde su origen, esta regulación podría sentar un precedente que, en el corto plazo, condicione el ingreso al mercado europeo de productos como harina, aceite y poroto de soja.
Ante la apertura de un período de comentarios con fecha límite en febrero, el Gobierno provincial ya había participado, junto a cámaras empresariales, para cuestionar la metodología, los resultados y otros aspectos del informe, indicando que estos no reflejan la realidad de la producción de soja en Argentina. La problemática también fue abordada recientemente en el Gabinete Productivo de la Región Centro y en una agenda de trabajo con el embajador alemán Dieter Lamlé y expertos de la Sociedad Alemana de Cooperación Internacional, evidenciando la amplitud de la preocupación.
