
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, reconoció los esfuerzos del gobierno nacional en el control de la inflación y el gasto público, pero confesó que esperaba una reactivación económica mucho antes y advirtió que «la gente no está llegando a fin de mes», una situación que genera una fuerte demanda de intervención estatal en la provincia.
Expectativas vs. la realidad económica
En diálogo con El Litoral, el gobernador Maximiliano Pullaro insistió en la necesidad de generar un modelo económico que apueste a la producción para preservar el empleo. El mandatario santafesino aseguró que muchos argentinos «no llegan a fin de mes» y que, en Santa Fe, la población depende significativamente del Estado en materia alimentaria y de protección de la salud. «Tengo que ser honesto», expresó Pullaro, «yo esperaba una reactivación económica en el segundo o tercer trimestre del 2024 y entendía que el esfuerzo que hacían los argentinos iba a valer la pena, porque iba a venir un crecimiento».
El gobernador valoró que «el presidente haya controlado la inflación, que haya controlado el gasto y haya logrado el equilibrio fiscal en el Estado nacional». En contraste, destacó que Santa Fe siempre ha sido una provincia equilibrada en sus gastos y recursos, no solo en su gestión actual sino también en todas las anteriores, diferenciándose así del Estado Nacional y otras jurisdicciones. No obstante, lamentó que «este modelo empieza a tener dificultades. La gente no está llegando a fin de mes. Los sectores medios no llegan a fin de mes, ni hablar los sectores más populares, y eso implica mucha intervención por parte del Estado».
El impacto social en Santa Fe
El impacto social en la provincia de Santa Fe es palpable. Pullaro alertó que, «si nosotros nos corriéramos, habría alrededor de un millón de personas que no tendrían alimentos, o no tendrían las comidas que tienen que tener, o al nivel nutricional necesario, y no tendrían los medicamentos». Calificó el momento como «complicado» y manifestó su esperanza de que «al gobierno nacional y a la economía nacional le pueda ir bien, porque así le va a ir mejor a Santa Fe». Sin embargo, reiteró su «preocupación» ante «cuando se dice con tanta liviandad que algunas industrias, si no se reconvierten, van a tener que cerrar».
Cierre de industrias y pérdida de empleo
El gobernador santafesino cuestionó la pérdida de empleo, de años de formación de operarios y de inversión del sector privado que conlleva el cierre de industrias. «Lo que está sucediendo es que estamos perdiendo empleo, trabajo, pero también años y años de formación de operarios y de inversión del sector privado», afirmó. En este sentido, sostuvo que el objetivo debe ser lograr que «nuestra industria, a través de la ciencia, de la tecnología, pueda ser más competitiva», y para ello, insistió, es crucial «enfocar realmente donde está el problema».
La carga impositiva, el verdadero problema
El mandatario santafesino fue contundente al identificar la raíz de la problemática productiva. «Para mí el problema no está en la competitividad o en la eficiencia de nuestra industria. Está en la carga impositiva que hay en nuestro país», sentenció Pullaro. Argumentó que, al comparar los costos con otras regiones del mundo, se comete «un error» al analizar el «costo final» sin considerar «el costo impositivo de toda la cadena». Esta metodología, si bien «tal vez le favorece la argumentación al gobierno nacional», impacta «de manera negativa» en la economía productiva.
