viernes, abril 3

Santa Fe retoma las obras en el Monumento a la Bandera

El Gobierno de Santa Fe formalizó este lunes el reinicio de los trabajos para la puesta en valor del Monumento Nacional a la Bandera en Rosario, asumiendo la deuda pendiente con la empresa contratista y la totalidad del financiamiento para completar la obra antes del 20 de junio. El gobernador Maximiliano Pullaro destacó el esfuerzo provincial para finalizar un proyecto postergado por más de una década, señalando la «falta de mirada» hacia el interior del país desde la administración central.

Santa Fe asume la finalización de la obra

Tras más de diez años de interrupciones, anuncios inconclusos y paralizaciones, el gobernador Maximiliano Pullaro suscribió el acta de reinicio de los trabajos con Mariano Schor, titular de la empresa Dyscon. El acto contó con la presencia del ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, el secretario Marcelo Pascualón, el intendente Pablo Javkin, la diputada nacional Gisela Scaglia y la presidenta de la Cámara de Diputados, Clara García. Este acuerdo formaliza el traspaso de las tareas desde la Nación a la órbita del Gobierno santafesino, que ahora se hará cargo tanto de la ejecución como de la deuda preexistente. El objetivo es garantizar la continuidad de la obra y acelerar los plazos para que el Monumento, que presentaba un 60% de avance antes de su última paralización, esté completamente restaurado para el Día de la Bandera.

Inversión provincial y críticas a la desatención nacional

En el marco del acto, el ministro Enrico precisó que la inversión, íntegramente a cargo de la Provincia, ascenderá a 1.456 millones de pesos para saldar la deuda con la empresa y otros 2.600 millones para la finalización de los trabajos.
El intendente Javkin subrayó la demora que atravesó cuatro gestiones nacionales, ironizando: “Lo que no está en Buenos Aires vale menos. Si fuera el Obelisco, ya sería de acero inoxidable”. Y sentenció: “En diez años no se pudo terminar y finalmente lo vamos a hacer desde la provincia. La Nación no fue capaz de reconstruir el Monumento Nacional a la Bandera, aunque sea único en el país. Lo vamos a hacer nosotros para toda la República Argentina”.
Por su parte, Pullaro enmarcó la concreción de la obra en la premisa de su gestión de “hacer las obras que promete y terminar las que empieza”, en un homenaje a la «gente buena de Rosario», una ciudad que “volvió a ser lo que fue siempre” tras años difíciles. El gobernador lamentó la falta de atención del gobierno nacional: “Nos duele mucho que desde Buenos Aires nunca miren al interior, en las obras, en los recursos, en lo que hay que hacer. Pero también a este pueblo que trabaja y aporta al país”. Además, desestimó las críticas sobre el volumen de la inversión, enfatizando que no se trata de “que nos sobra la plata”, sino de una obra crucial para que “niños, niñas y adolescentes de todo el país” puedan jurar la Bandera el próximo 20 de junio.

Los trabajos pendientes

La intervención contempla una recuperación integral de estructuras, esculturas y espacios interiores. Entre los trabajos pendientes figuran la puesta en funcionamiento del ascensor, intervenciones en la Sala de las Banderas, la restauración de la llama votiva, tareas de impermeabilización y revisiones eléctricas, además de otros detalles en distintos sectores del complejo monumental. La etapa II de la puesta en valor del Monumento Nacional a la Bandera, según el cronograma original, debió haber finalizado en enero pasado.

Más de una década de promesas incumplidas

La historia de la restauración del Monumento Nacional a la Bandera está marcada por un largo historial de promesas y paralizaciones. En junio de 2015, la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner había prometido una restauración integral que incluyó la reparación de la fachada exterior y la Sala de las Provincias, pero no se concretó. Un año después, en junio de 2016, el gobierno del expresidente Mauricio Macri firmó un convenio de cooperación con la Municipalidad para iniciar obras que, tras una licitación en agosto de ese año y algunos avances en 2017, se interrumpieron en 2018 por falta de fondos, dejando solo un 30% de lo proyectado.
En marzo de 2018, la administración nacional prometió nuevos fondos que nunca llegaron a destino. En febrero de 2020, el expresidente Alberto Fernández se comprometió a financiar la obra, pero ni siquiera se llamó a licitación. A mediados de 2024, el gobernador Pullaro y el ex jefe de Gabinete de la Nación, Guillermo Francos, habían acordado retomar las obras con financiamiento nacional, un acuerdo que se vio frustrado por nuevos retrasos. Finalmente, la semana pasada se formalizó el traspaso jurisdiccional, dejando el Monumento a la Bandera bajo la total responsabilidad del Gobierno de Santa Fe.