jueves, abril 23

Hay consenso para los nuevos ministros de la Corte Suprema santafesina.

El gobernador Maximiliano Pullaro ha sellado una profunda reconfiguración en la cúpula del Poder Judicial de Santa Fe, logrando una renovación casi completa de la Corte Suprema, un objetivo que se le resistió a administraciones anteriores. Este proceso, que desafía la tradicional concepción de los «cortesanos», marca un hito institucional y consolida el liderazgo político del actual mandatario.

Una Renovación Histórica en la Corte Suprema de Santa Fe

Febrero concluye con la Casa Gris alcanzando su objetivo de asegurar una virtual renovación total de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe. Hacia 2026, de los ministros que integraban el máximo tribunal en diciembre de 2023, solo uno permanecerá en su cargo. Daniel Erbetta, propuesto por el entonces gobernador peronista Jorge Obeid y designado por una Legislatura de mayoría justicialista, es el último de los miembros anteriores al actual proceso político en la provincia. Es una diferencia notoria respecto a las gestiones socialistas de Hermes Binner, Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz, quienes, con una o ambas Cámaras opositoras, no lograron impulsar pliegos para la Corte ni avanzar con reformas constitucionales o judiciales significativas.

Desde su asunción el 11 de diciembre, Maximiliano Pullaro había definido la renovación de la Corte como un norte institucional, expresado ya en su campaña electoral. Esta meta se enmarcó luego en la histórica reforma de la Constitución Provincial, asociada al proyecto político oficialista de competir por otro mandato. Pese a los vaivenes electorales, Pullaro mantiene la jefatura política de la provincia sin mayores cuestionamientos, más allá de pulseadas con los docentes y el crecimiento de la derecha, particularmente La Libertad Avanza, que representa un desafío para sus aspiraciones.

El Rol Clave de la Legislatura y el Peronismo

Desde la jura del gobernador Pullaro hasta este jueves 26 de febrero, se produjeron importantes cambios normativos y se tramitaron designaciones que contaron con la participación crucial de la oposición, principalmente del peronismo. Los diputados que, con vaivenes, responden al exgobernador Omar Perotti, fueron actores clave para asegurar su porción en la renovación de la Corte en su momento y tuvieron un peso significativo en la Convención Constituyente. Ahora, se mostraron críticos con «el apuro» en el envío de dos de los tres pliegos, al plantear que no existían vacantes formales hasta la renuncia efectiva de los ministros salientes. Sin embargo, se abstuvieron en la votación, evitando sumar votos en contra.

En el Senado, el bloque justicialista, liderado por Rubén Pirola, priorizó que la salida de los miembros a renovar se diera en mejores términos. Aunque los pliegos se aprobaron, la bancada buscó resguardar la forma en que se concretarán estas jubilaciones en 2026.

Los Ministros Salientes y los Nuevos Nombramientos

En un resumen, a partir de 2024 la Corte Suprema tendrá siete ministros, y desde 2025, por la reforma constitucional, los mandatos se extenderán hasta los 75 años de edad. Esta semana se aprobaron tres pliegos para el máximo tribunal provincial, cuyos integrantes aún no han jurado.

De los tres ministros que cesarán en sus funciones en 2026, solo Eduardo Spuler ha formalizado su renuncia para septiembre. Los otros dos, los influyentes Rafael Gutiérrez y Roberto Falistocco –figuras asociadas al reutemannismo de los ’90 y al final del peronismo de los ’80, respectivamente–, han comunicado a los medios su intención de retirarse a fin de año. Si bien han dado su palabra, resta definir la formalidad de sus partidas. La presidenta de la Comisión de Acuerdos, Lionella Cattalini, no ocultó la longevidad de sus carreras al referirse a la edad jubilatoria de los jueces de la Corte, de 75 años, exclamando «¡y vaya que la han pasado!».

Aunque la opción del Senado peronista sugiere una despedida con «buenos modales», un pedido formal del Ministerio de Gobierno a la Corte para que se informen las edades de sus miembros podría indicar lo contrario.

Un Amplio Consenso Político

El respaldo obtenido por los tres pliegos votados esta semana es significativo, comparable a una mayoría agravada de dos tercios, con más de 50 apoyos sobre 69 votos posibles. El Senado brindó un respaldo unánime a las tres designaciones con sus 19 votos, mientras que en Diputados, de 50 legisladores, hubo más abstenciones que rechazos entre los bloques opositores.

Esto evidencia un proceso político compartido entre el oficialismo y una parte sustancial de la oposición. Partidos que, con o sin el poder ejecutivo, tienen el respaldo de la sociedad y una visión de Estado para Santa Fe. Si este acuerdo se mantiene, es razonable suponer que no habrá decretos para apurar la finalización de mandatos en la Corte, más allá de especulaciones recientes.

El Futuro Inmediato del Poder Judicial

El año judicial se inaugurará el próximo viernes 13 de marzo con un escenario inédito: diez ministros en la Corte. Cuatro de ellos continuarán en sus funciones, tres son los actuales integrantes que están próximos a dejar sus cargos, y los tres flamantes designados por el Poder Legislativo están listos para asumir.

Para la provincia de Santa Fe, y en contraste con lo que sucede en la República a nivel nacional, es preferible que la «invencible» Corte se gestione con la debida elegancia, lejos de la connotación nobiliaria del término «cortesanos». Se espera que, con el tiempo, dirigentes políticos, la prensa y los ciudadanos informados abandonen esa denominación, y que lo «noble» se asocie a la calidad de sus fallos y no a la exclusividad de su poder, confirmando así la auténtica renovación del máximo tribunal.