Por qué regar menos en invierno protege el jardín
Durante los meses fríos, ajustar la frecuencia del riego ayuda a mantener la tierra equilibrada, evita el exceso de humedad y favorece el crecimiento saludable de las especies más sensibles a las bajas temperaturas.
Con la llegada del invierno, los días más cortos, las temperaturas bajas y la humedad del ambiente transforman por completo las necesidades de las plantas, tanto en interiores como en exteriores. Un error muy frecuente es mantener la misma rutina de riego. Sin embargo, entender por qué es necesario reducir el riego en esta temporada puede ser clave para conservar la salud de todo tipo de plantas.
En invierno, el suelo retiene mayor humedad debido a la menor evaporación provocada por el frío y la falta de sol. Si a esto se suma que el crecimiento de las plantas se rale...










