lunes, marzo 9

ASSA retira caños centenarios mediante el sistema de «cracking»

Aguas Santafesinas (ASSA) comenzó la fase final de la primera etapa del ambicioso plan de recambio de cañerías de agua potable en la ciudad de Santa Fe. Esta intervención, crucial para la infraestructura capitalina, busca modernizar una red que durante décadas sufrió la falta de inversiones, impactando directamente en la calidad y presión del suministro a los hogares.

Una obra clave tras décadas de abandono

Tras un prolongado período de inacción, el gobierno provincial de Santa Fe, encabezado por Maximiliano Pullaro, impulsa la renovación de la red de agua potable en la capital, una megaobra ejecutada por los equipos técnicos de Aguas Santafesinas S.A. (ASSA). Esta semana marcó el inicio de la fase final de la primera etapa, que prevé el reemplazo de cañerías con más de un siglo de antigüedad.

Los trabajos se concentran inicialmente en calle Tucumán, entre Rivadavia y 4 de Enero, para luego extenderse a La Rioja, Mendoza y Francia. Con estas intervenciones, se completarán los 12 kilómetros correspondientes a esta fase inicial del proyecto. Desde la empresa destacaron que «se trata de una intervención fundamental para garantizar la calidad y la presión del suministro, en una red que durante décadas no recibió las inversiones necesarias», calificándola como «clave para mejorar el servicio de provisión del vital elemento en Santa Fe capital».

Avance y beneficios concretos

La empresa se acerca a completar el 75% de esta primera etapa del plan de renovación de redes de distribución. La obra abarca el recambio de 12 kilómetros de cañerías y más de 1.600 conexiones domiciliarias, lo que beneficiará de manera directa e indirecta a más de 30.000 usuarios de la ciudad de Santa Fe.

Los recientes trabajos realizados en calle Lisandro de la Torre al 2400 revelaron el estado crítico de los antiguos caños, «casi totalmente obstruidos», una situación que, según ASSA, «explica muchos de los problemas históricos del servicio y refleja el prolongado abandono de la infraestructura». Gran parte de la red de agua potable fue instalada hace aproximadamente un siglo, y la ausencia de un plan sostenido de renovación durante los últimos 40 o 50 años «derivó en cañerías colapsadas, pérdidas, baja presión y riesgos para la calidad del agua».

Tecnología innovadora: el método «cracking»

Un aspecto distintivo de esta obra es el procedimiento técnico empleado por Aguas Santafesinas, conocido como «cracking» o «reinserción». En diálogo con El Litoral, Germán Nessier, vocero de ASSA, precisó que este método «no invasivo» se realiza «sin aperturas de zanjas, a diferencia del método convencional para el tendido de cañerías».

Nessier explicó que «con el cracking, simplemente se hacen aperturas en los extremos de cada cuadra, y ventanas intermedias donde se realizan las conexiones nuevas. Todo esto se ejecuta con un sistema hidráulico por la misma traza del conducto existente». El proceso implica pasar un nuevo conducto de polietileno de alta densidad —un material «sumamente confiable que asegura la perdurabilidad y posibilita evitar pérdidas»— por el interior de la cañería centenaria, rompiéndola a su paso.

El objetivo primordial es «mejorar el servicio, evitar a futuro pérdidas y aperturas de calzada que también traían consecuencias muy negativas», y lograr esta renovación «sin aplicar el método convencional». La elección de la zona del macrocentro se debe a la concentración de los caños más antiguos allí. Para los frentistas, la afectación del servicio es mínima y temporal, ya que «al final del día ya queda rehabilitado el servicio con las nuevas conexiones».

Plazos y continuidad del plan

El ritmo de avance de los trabajos es «muy bueno», superando incluso lo programado, según Nessier. Se estima que los primeros 12 kilómetros de esta etapa inicial en la capital santafesina estarán concluidos en «dos o tres meses». En la ciudad de Rosario, ya se ha completado una primera etapa, y se trabaja en la definición de la continuidad de la segunda.

En Santa Fe, los trabajos ya finalizaron en tramos de las calles Salta y Lisandro de la Torre, y actualmente progresan en 1° Junta, entre 25 de Mayo y 4 de Enero, antes de avanzar hacia Tucumán, La Rioja, Mendoza y Francia.

En el transcurso de un año, se renovaron casi 9 kilómetros de redes, se instalaron 1.463 conexiones domiciliarias con medidores, además de 24 hidrantes y 33 válvulas de sectorización. Las tareas se llevan a cabo con la coordinación del municipio para la gestión del tránsito.

Compromiso con el futuro de la ciudad

«Tras décadas de abandono, Santa Fe comienza a dejar atrás una red obsoleta para avanzar hacia un sistema de agua potable más moderno, seguro y acorde a las necesidades de sus vecinos», destacaron desde la prestataria.

Renata Ghilotti, presidenta de ASSA, enfatizó que el gobernador Maximiliano Pullaro «decidió revertir esta realidad y avanzar con obras estructurales largamente postergadas». El recambio de cañerías forma parte de «una política que prioriza los servicios básicos y apunta a resolver los problemas de fondo», concluyendo que «estas obras representan una inversión a largo plazo en la salud y la calidad de vida de la ciudad».