
El gobierno provincial, a través del secretario de Comercio Interior, Gustavo Rezzoaglio, confirmó el regreso de Billetera Santa Fe con un nuevo esquema de reintegros de hasta 20 mil pesos mensuales. Este relanzamiento, que ya opera en Rosario, se financia a partes iguales entre los comercios adheridos y el Banco Santa Fe, prescindiendo del subsidio estatal. La herramienta no impondrá restricciones en el tipo de productos adquiridos ni en el perfil del consumidor.
A casi dos años de la actual gestión, el gobierno provincial anunció la vuelta de Billetera Santa Fe, una herramienta de consumo masivo que había sido implementada durante el mandato de Omar Perotti y luego sometida a revisión por el gobierno de Maximiliano Pullaro. La principal objeción en aquel entonces radicaba en el elevado monto de dinero que el Estado destinaba a subsidiar los reintegros. Ahora, la billetera virtual retorna a la provincia con un formato renovado y, crucialmente, sin aporte estatal directo.
Un Aporte Compartido sin Subsidio Estatal
En diálogo con El Litoral, el secretario de Comercio Interior y Servicios de la Provincia, Gustavo Rezzoaglio, detalló el nuevo esquema: de los hasta 20 mil pesos mensuales a los que podrá acceder el usuario, 10 mil serán aportados por el comercio adherido y los 10 mil restantes, por el Banco Santa Fe. «El estado deja de subsidiar el sistema, y ésta es una diferencia sustancial respecto del sistema anterior», enfatizó Rezzoaglio. Recordó que el gobernador Pullaro, incluso antes de asumir, había manifestado que no se podía subsidiar el consumo indiscriminadamente.
Motivaciones del Regreso de la Herramienta
Rezzoaglio explicó que el retorno de la billetera responde a que «es una herramienta muy favorable para el consumidor, pero también para el comercio», y destacó que «nunca la desestimamos». El funcionario mencionó que ya se venía trabajando con este formato en otros segmentos como corralones de materiales de construcción, gomerías y, próximamente, mueblerías a través de cuotas sin interés, donde «funcionó muy bien y elevó las ventas». Sin embargo, «nos estaba faltando consumo masivo, supermercados», admitió. La decisión de revitalizar Billetera Santa Fe, tras gestiones con supermercados y el Banco Santa Fe, se basó en la premisa del esfuerzo del sector privado.
Aplicación Más Segura y Versátil
Tras la auditoría realizada por la actual gestión sobre la versión anterior de Billetera Santa Fe, se detectaron vulnerabilidades. En este sentido, el secretario aseguró que «la de antes era una aplicación mucho más vulnerable que la actual. El Banco la reestilizó y la aggiornó». La nueva herramienta es comparable a otras billeteras virtuales líderes como Mercado Pago, permitiendo múltiples funciones, incluida la posibilidad de incorporar tarjetas de débito de otros bancos. «Es una aplicación mucho más segura desde el punto de vista de la vulnerabilidad y de las funciones que presta», afirmó Rezzoaglio.
Sin Restricciones de Consumo ni Perfil de Usuario
Una de las objeciones previas era que personas de alto poder adquisitivo utilizaban la herramienta para productos no esenciales. Rezzoaglio fue categórico al respecto: «Ninguna», y explicó que «ésa fue la clave para que la actual administración decidiera dejar de subsidiar el sistema». El funcionario calculó que el subsidio indiscriminado del fisco santafesino equivalía a «dos presupuestos de la Universidad de Rosario y del Litoral». Con el nuevo esquema, cualquier persona podrá utilizar Billetera Santa Fe, pero «el estado no pone un peso».
Expansión y Adhesión de Comercios en la Provincia
Actualmente, Billetera Santa Fe con este nuevo formato ya está operativa en Rosario, con 51 supermercados adheridos que ofrecen reintegros de hasta 20 mil pesos. Rezzoaglio informó sobre las gestiones con la cámara que agrupa a los supermercados de Santa Fe y el norte de la provincia, anticipando que «la semana que viene podemos estar presentando el mismo convenio en esta capital». Asimismo, el Centro Comercial de Reconquista ya contactó a la provincia para avanzar con un acuerdo similar. La provincia, según Rezzoaglio, oficia de mediadora, «reuniendo a las partes e instándolas a que negociaran», pero sin poder «obligar ni participar fiscalmente», dado que el sistema funciona por adhesión y sin intervención estatal directa.
