lunes, septiembre 21

Avanza la obra para frenar la cascada del Saladillo con pantallas subterráneas de 33 metros

La megaobra de ingeniería desarrollada por el Gobierno de la provincia de Santa Fe en el arroyo Saladillo alcanzó el 70 % de avance. Con una inversión superior a los 30.000 millones de pesos, la intervención busca detener el acelerado retroceso del cauce y evitar el colapso de infraestructuras estratégicas como el Puente Molino Blanco y la Avenida Circunvalación.

Una solución subterránea de gran escala

Con un importante despliegue técnico e hídrico, los trabajos de estabilización de la cascada superaron las dos terceras partes de ejecución. El proyecto, impulsado para mitigar el riesgo de derrumbe, destaca por la construcción soterrada de un sistema de contención único en la región.

La intervención contempla la ejecución de dos pantallas paralelas de hormigón y hierro armado que se extienden a lo largo de 104 metros atravesando el cauce y se hunden a 33 metros de profundidad. El volumen de esta estructura soterrada equivale a la escala de dos edificios de 12 pisos. Ambas pantallas cumplen funciones complementarias: la primera actúa como escudo ante el impacto erosivo del agua, mientras que la segunda opera como masa de retención y anclaje para fijar un límite definitivo a la falla geológica.

La geografía del conflicto en el sur santafesino

El arroyo Saladillo constituye el límite geográfico y natural entre las populosas localidades de Rosario y Villa Gobernador Gálvez. Históricamente, la corriente ha provocado un severo fenómeno de erosión retrogradante en el lecho. En los últimos años, la cascada retrocedió más de mil metros aguas arriba a gran velocidad, registrando avances de hasta 30 metros en una sola noche tras episodios de lluvias intensas.

De no frenarse este desgaste, el agua habría erosionado las bases del histórico Puente Molino Blanco —el corredor que conecta ambas ciudades en menos de diez minutos— y los pilotes de soporte del puente de la Avenida Circunvalación de Rosario. La pérdida de esta conexión vial obligaría al tránsito a desviarse hasta ocho kilómetros, con demoras superiores a los 20 minutos e impactos directos en la logística productiva del Gran Rosario.

Declaraciones oficiales y estado de los trabajos

Durante una recorrida por la zona de máquinas y excavaciones, el ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, destacó la magnitud y criticidad del proyecto ejecutado por el Estado provincial. El funcionario remarcó que la estructura establece un límite físico para proteger todo el entorno urbano circundante.

Enrico subrayó el carácter invisible pero determinante de la ingeniería aplicada al señalar que se trata de una obra construida para frenar un desastre inminente que amenazaba con derribar el Puente Molino Blanco y comprometer los accesos de la Circunvalación de Rosario. Con el 70 % de ejecución ya superado, el Gobierno provincial avanza en las etapas finales para asegurar la estabilidad definitiva del sector.